El verano 2026 cerró con números superiores al año pasado. Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), 30.7 millones de turistas recorrieron el país entre diciembre y febrero, generando un impacto económico cercano a los $11 billones.
La cantidad de viajeros creció 9.5% frente a la temporada 2025, mientras que el gasto total real avanzó 4.5%, impulsado principalmente por el mayor número de personas que pernoctaron al menos una noche fuera de su ciudad de residencia.
El gasto diario promedio por turista se ubicó en $97.101. En términos nominales representó un aumento de 28.2% interanual, pero a precios constantes implicó una caída de 3.3%, reflejando un consumo más selectivo en un contexto de ingresos ajustados.
Viajes más cortos y decisiones de último momento
La estadía media fue de 3.65 noches, apenas por debajo de las 3.7 noches de 2025. La comparación de mediano plazo confirma un cambio estructural: en 2023 el promedio era de 4.15 noches y en 2022 alcanzaba 4.65. En cuatro años, la permanencia promedio se redujo 21%.
El comportamiento del turista evidenció una estrategia de adaptación: no dejó de viajar, pero acortó la duración de la estadía y priorizó experiencias específicas. Las decisiones se tomaron con poca anticipación y los “picos” de demanda estuvieron asociados a fines de semana, carnavales, festivales y competencias deportivas.