Los vecinos de Blas Parera al 8800, en el norte de la capital santafesina, se encontraron esta mañana con una postal tan insólita como desconcertante: tras las lluvias, la calle quedó completamente cubierta por una densa capa de espuma blanca. "Llegué a mi trabajo y la calle era blanca de vereda a vereda. Parecía un jacuzzi gigante", relató Susana, una empleada de comercio de la zona, en diálogo con LT10.
El fenómeno, que se extendió por varias cuadras, generó sorpresa entre los transeúntes y automovilistas. "Al principio pensé que estaba nevando o que alguien estaba festejando el carnaval a destiempo, pero era muchísima espuma; incluso quedaba acumulada en los cordones", detalló la vecina.
Aunque en un principio se especuló con una broma pesada —similar a lo ocurrido hace tiempo en la fuente de la Plaza 25 de Mayo—, los vecinos apuntan a una causa accidental vinculada a la actividad industrial del sector. Según explicaron, en las inmediaciones de la calle J. R. Méndez funciona una empresa de productos de limpieza.
"Esa calle se llena de agua con dos o tres gotas que caigan. Calculamos que, con el temporal, el agua arrastró productos de esa fábrica y desembocó aquí en Blas Parera", explicó Susana. Afortunadamente, los vecinos indicaron que el fluido no presentaba olores nauseabundos ni signos de toxicidad inmediata, lo que llevó tranquilidad al barrio.
El particular paisaje se mantuvo durante un par de horas hasta que una nueva precipitación de mayor intensidad terminó por "lavar" la calzada. "Después volvió a llover fuerte y la espuma se fue. Ahora hay agua, pero agua sola, lo normal para este barrio cada vez que llueve", ironizaron los residentes.
