Boca condicionó la continuidad del entrenador Claudio Úbeda a una racha perfecta de resultados tras la dura derrota ante Vélez, un golpe que debilitó seriamente el ciclo y encendió las alarmas en la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme.
El traspié en Liniers provocó una charla interna entre el presidente, el plantel y el cuerpo técnico, y dejó al DT en la cuerda floja. En ese contexto, desde el club le fijaron una exigencia clara: deberá sumar los 12 puntos en juego en los próximos compromisos para sostenerse en el cargo.
Boca condicionó la continuidad del entrenador Claudio Úbeda a una racha perfecta de resultados tras la dura derrota ante Vélez, un golpe que debilitó seriamente el ciclo y encendió las alarmas en la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme.
El traspié en Liniers provocó una charla interna entre el presidente, el plantel y el cuerpo técnico, y dejó al DT en la cuerda floja. En ese contexto, desde el club le fijaron una exigencia clara: deberá sumar los 12 puntos en juego en los próximos compromisos para sostenerse en el cargo