El cambio central de la nueva normativa de transporte es que la habilitación municipal dejará de estar enfocada en las plataformas digitales para concentrarse en los conductores y los vehículos que efectivamente prestan el servicio en la ciudad.
Según explicó el subsecretario de Seguridad Vial y Tránsito del municipio, Raúl Hurani, el objetivo es garantizar condiciones de seguridad. Para ello, se asegurará que quienes transportan pasajeros cuenten con carnet profesional y que los vehículos cumplan con toda la reglamentación vigente.
Este nuevo enfoque elimina exigencias previas impuestas a las aplicaciones, especialmente aquellas vinculadas a la operatoria de pagos o a la modalidad para concertar los viajes. De este modo, el usuario mantiene plena libertad de elección y podrá decidir si utiliza una plataforma, un taxi o un remís.
Desde el municipio remarcaron que la ordenanza busca ordenar el sistema sin restringir la competencia, priorizando la seguridad y la legalidad del servicio por sobre el funcionamiento interno de las aplicaciones.
Finalmente, las autoridades aclararon que las motos continúan prohibidas para la prestación de servicios de transporte de pasajeros, una restricción que no se modifica con la entrada en vigencia de la nueva normativa.