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Viernes 16 de Diciembre de 2011 - 00:27 hs

Recomendaciones de Salud sobre la transmisión de Psitacosis u Ornitosis

El Ministerio de Salud Provincial junto con la Secretaría de Salud Pública, el Colegio de Médicos Veterinarios de la provincia de Santa Fe (2º Circunscripción) y el Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa), dieron a conocer recomendaciones ante la posibilidad de transmisión de enfermedades como la Psitacosis u Ornitosis.



En ese sentido, se indicó que al capturar las aves silvestres, como los loros, además de sacarlas de su hábitat natural, son trasladadas en estado de hacinamiento, sin agua y sin comida. Por lo tanto, al comercializarlas, “están inmunosuprimidas, es decir, con las defensas bajas, y pueden padecer esta enfermedad y contagiar a los seres humanos”, indicaron desde la cartera sanitaria.



Asimismo, en muchas oportunidades, los loros “están mal alimentados, con dietas incorrectas, encontrándose por lo tanto en estado de desnutrición y debilitados”.


El ave enferma de Psitacosis presenta síntomas como conjuntivitis, moco nasal, problemas respiratorios, diarreas y plumas erizadas por su estado febril.



Asimismo, los loros que no presentan signos de enfermedad pueden actuar como portadores sin síntomas y contagiar de igual manera.

La transmisión de esta enfermedad a humanos es por inhalación de las secreciones respiratorias, de materia fecal seca o fresca o por contacto directo (contacto pico-boca).



Los síntomas de la enfermedad en humanos son cefaleas, fiebre, tos seca, dolores articulares y musculares, decaimiento y problemas respiratorios. El cuadro puede terminar en una neumonía importante.



En la actualidad, se habla de enfermedades reemergentes, es decir, enfermedades infecciosas que habían perdido protagonismo y que vuelven a presentarse. El 75 por ciento de las mismas son zoonóticas, es decir, enfermedades que transmiten los animales al hombre y muchas provienen de especies silvestres.



Aves en general (loros en particular), reptiles y mamíferos como primates, son víctimas del tráfico y captura, produciendo además el acortamiento de la longevidad de los animales en cautiverio. De esta manera, el tráfico ilegal de animales y el comercio de fauna silvestre ocupa el tercer lugar en el comercio mundial y el panorama para el pseudomascotismo es creciente.



Los loros o tortugas, por ejemplo, en su ambiente natural, se encuentra en equilibrio con parásitos externos e internos, bacterias, hongos, virus, polen, algas, líquenes y semillas. Pero debido a su captura y encierro, se produce “la alteración de su inmunidad y la aparición de enfermedades que amenazan la vida del animal con probabilidad de transmitirla a las personas con las que tiene contacto”.



Ante esta situación, las autoridades recomendaron no tener ni comprar animales silvestres como mascotas. La adquisición incluye aspectos como la ilegalidad de su tenencia, la inadecuada alimentación y hábitat y fundamentalmente, la peligrosidad del contagio de enfermedades que se transmiten a partir de éstos animales.

Fuente: ministerio de salud