Hoy - Buscan frenar el paro

Viernes 16 de Diciembre de 2011 - 07:49 hs

El Gobierno negocia con estacioneros para que no falte nafta en Navidad

El número dos de De Vido, Roberto Baratta, llevará adelante la negociación con empresarios y trabajadores para lograr que levanten la medida de fuerza. Estas se anuncian para los dos fines de semana de fiesta.

La amenaza de paro de expendedores de nafta para las fiestas de Navidad y Año Nuevo se ha convertido en un clásico de los últimos años. Para evitar que también en 2011 esta amenaza se convierta en una realidad que le complique las celebraciones a miles de argentinos, el Gobierno decidió tomar cartas en el asunto y convocó para hoy a una reunión a empleados y dueños de estaciones de servicio.

El encuentro tendrá lugar a las 17 en las oficinas del número dos del Ministerio de Planificación Federal, Roberto Baratta. A esa dependencia fueron citados los principales referentes de las cámaras que agrupan a los propietarios de las estaciones de servicio del país y de la Federación de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio y Garages (Foesgra), que la semana pasada organizó una movilización a la sede de YPF en Puerto Madero, con un cese de actividades de 3 horas el pasado 6 de diciembre.

Ese día, y con apoyo de los empresarios, anunciaron un paro de actividades para el 24, 25, 31 de diciembre y 1º de enero en reclamo por una serie de reinvindicaciones que incluyen la renovación de los contratos de abastecimiento, aumento en las bonificaciones para los operadores independientes y defensa de las fuentes laborales.

Carlos Acuña, secretario General de la Foesgra, había sido la voz cantante y quien encabezó la protesta y anunció el paro. También anticipó que se convocaría a una reunión con las petroleras que finalmente no se concretó y cuyo objetivo era el de crear una mesa de diálogo para tratar el conflicto por la comercialización de combustibles.

“Las estaciones de servicio pequeñas y medianas se están fundiendo”, aseguró el dirigente gremial, quien además impulsa un proyecto de ley de Comercialización de Combustibles que busca separar el negocio de la venta de naftas de la producción. Es decir, que las petroleras productoras no sean también propietarias de una red de estaciones de servicio. Hasta ahora, esa iniciativa no ha tenido suerte en el Congreso.

En tanto, en el encuentro de hoy, desde Planificación intentarán ponerle paños fríos al conflicto.

Baratta, subsecretario de Coordinación y Control de Gestión de Planificación, escuchará los pedidos tanto de los estacioneros como del personal, aunque quedarán afuera las petroleras, que no fueron convocadas por la cartera que orienta Julio De Vido.

Es decir, YPF, Shell, Esso, Petrobras, entre otras, no serán hoy de la partida a pesar de que forman parte del problema, según explicaron fuentes del sector. El objetivo del encuentro será el de desactivar la amenaza de paro en los surtidores.

Desde el gremio explicaron que concurrirán con el mismo menú de reclamos: mejorar la rentabilidad de las empresas, optimizar el abastecimiento y garantizar las fuentes laborales. Una de las petroleras más cuestionadas por el gremio y algunas pymes del sector es YPF.

Le reclaman un debate más profundo sobre la fórmula que se aplica en los contratos, la devolución de capital de trabajo, pago anticipado del combustible y las bonificaciones. Desde la firma aclararon que ya tomaron nota de los pedidos y se encuentran bajo estudio. De todos modos, aclararon que actualmente hay contratos firmados que se deben respetar y advirtieron que “el que se analicen los pedidos no significa que se vayan a cambiar las actuales condiciones”.
Entre los empresarios siguen advirtiendo que las actuales condiciones del mercado hacen que no sea negocio tener una estación de servicio. De hecho, en lo que va del año ya cerraron más de 360 por problemas de rentabilidad a pesar de que la industria automotriz cerrará un año récord en producción y ventas.

Según datos del sector, de 6.157 estaciones en 2001 para abastecer a seis millones de vehículos, se pasó a fines de 2010 a 4.233 bocas de expendio para los 9 millones de vehículos que son los que actualmente circulan por el país.

Y este año, la cantidad bajará a las 3.900 bocas de expendio. Es decir que, según datos del sector, en una década se perdieron 2.200 estaciones de servicio.
Al respecto, Oscar Díaz, presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA), sostuvo que el Gobierno debería “generar políticas gubernamentales que ofrezcan mayor compromiso con la situación financiera de las estaciones de servicio”.
Manuel García, titular de la Asociación de Estaciones de Servicio Independientes (AESI), advirtió que el reclamo de los empresarios es de “rentabilidad y abastecimiento suficiente para no tener que cerrar”.

Fuente: cronista.com