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Jueves 15 de Diciembre de 2011 - 21:08 hs

La Bolsa se dio vuelta y cayó 0,29%

 El Merval finalizó la rueda con una caída de 0,29%, hasta situarse en las 2401,43 unidades, en línea con los mercados globales, a raíz de renovados temores provenientes de la zona euro.

Las caídas más importantes las experimentaron las acciones de: Patagonia (8,33%), Francés (1,90%) y Edenor (1,45%).

“El rebote externo, de la mano de mejores datos económicos en EE.UU. y también en Europa, esta vez no logró ser aprovechado con decisión a nivel local por los activos financieros”, explicó en un informe Gustavo Ber, titular de Estudio Ber.

“Fue así que el Merval cayó 0,3%, dentro de una ambiente selectivo que no dejó claros movimientos sectoriales, con un volumen que sigue deprimido”, añadió.

El total negociado en acciones ascendió apenas a $ 29.368.287, con un balance de 41 papeles en baja, 31 en alza y 13 sin registrar cambios en su cotización.

¿Qué pasó con los bonos?

“Más calmos estuvieron los bonos que registraron ligeros descensos promedio de 0,1% entre las principales referencias”, detalló Ber.

El NF18 subió 0,15%, el PR13 cayó 0,15%, el Boden 2012 ascendió 0,81% y el Boden 2015 se contrajo 0,32%.

“Un mejor tono experimentaron sobre el cierre los cupones atados a crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), que ganaron 1,3% en promedio, ya que finalmente llegó el día de la acreditación de la importante renta”, agregó.

El TVPA (en dólares) avanzó 2,11%, el TVPP (en pesos) subió 1,35% y el TVPY (regido por la ley extranjera) creció 1,39%.

¿Qué pasará mañana?

“Luego de haberse observado operadores intentando anticipar al pago de renta de los cupones PBI, la efectiva acreditación de hoy no tuvo mayores repercusiones en la plaza, no sólo en los mismos ‘warrants’ sino tampoco en aquellos títulos más defensivos y claramente favorecidos previamente como los de dólares medios y los de Badlar”, opinó Ber.

Según el economista, “la decisión de conservar mayores niveles de liquidez por parte de los tenedores podría deberse a la escasa claridad que ofrece el contexto internacional, que es el que define el apetito por riesgo, y a la espera de nuevas iniciativas económicas a nivel doméstico que se adoptarían a fin enfrentar un mundo cada vez más desafiante en vista al año próximo”.

“Aún así, bajo una coyuntura externa que impone erráticos comportamientos a los activos de riesgo, y sólo otorga eventualmente espacio para el ‘trading’, los inversores deberían de manera ‘core’ seguir privilegiando a través de selectivos posicionamientos en títulos públicos y privados un competitivo devengamiento en sus carteras, ya que el costo de oportunidad de la inmovilización es demasiado elevado”, completó.

Fuente: cronista.com