Hoy - Arranca el segundo mandato de Cristina

Lunes 12 de Diciembre de 2011 - 07:36 hs

Más control sobre las empresas y el comercio exterior

El secretario de Comercio Interior también manejará la secretaría de Comercio Exterior, a cargo de su alter ego, Beatriz Paglieri. Suma poder de otros ministerios. El área tendrá más poder que el ministro de Economía.

El rotundo poder que le dio la presidenta Cristina Fernández a Guillermo Moreno para encarar el nuevo Gobierno anticipa cuál será uno de los principales ejes de gestión para los próximos cuatro años: mayor control sobre el sector empresario para mantener a raya la inflación, el tipo de cambio y las importaciones, variable clave en la evolución de la balanza comercial

En su discurso de reasunción el sábado, la mandataria blanqueó los superpoderes que tendrá el cuestionado secretario en el Palacio de Hacienda, donde tendrá inclusive más influencia que el propio ministro, Hernán Lorenzino. En las formas, Moreno seguirá al frente de la secretaría de Comercio Interior y se creará una nueva secretaría de Comercio Exterior, que conducirá Beatriz Paglieri, el alter ego del funcionario y quien hasta ahora se desempeñaba en la comisión de Comercio Exterior y en Papel Prensa como directora por el Estado. En la práctica, será Moreno quien tendrá el manejo de todo el comercio, tanto interno como externo.

Sus funciones quedarán delimitadas en un decreto que saldrá publicado hoy en el Boletín Oficial. En esa norma, quedará oficializado que el funcionario ejercerá funciones que hasta ahora eran de Cancillería; otras que dependían del Ministerio de Industria, otras de Agricultura y también tendrá a su cargo tareas que desempeñaba la cartera de Planificación, a cargo de Julio de Vido.

La Cancillería dejó de llamarse Ministerio de Relaciones Exteriores, Culto y Comercio Internacional para pasarle el área de comercio exterior a Paglieri. La estructura, sin embargo, permanecerá, aunque con mucho menor injerencia. En el puesto que dejó vacante Luis María Kreckler –al frente de la secretaría de Relaciones Económicas Internacionales– para viajar a Brasil como embajador, fue nombrada Cecilia Nahón, quien hasta ahora se desempeñaba como subsecretaria de Desarrollo de Inversiones. Esta secretaría tendrá tres subsecretarías –la de Integración Latinoamericana, la de Comercio Exterior e Inversiones y la de Relaciones Económicas Internacionales–, pero “sólo servirán para llevarle los papeles al canciller en esos temas, ya no tendrán decisión”, dijo una fuente de Cancillería. Hasta las negociaciones intra Mercosur y con otros bloques regionales serán supervisadas por Moreno.

De Industria Moreno se llevará todo el manejo de las licencias no automáticas –clave en el control de las compras al exterior y, en consecuencia, de la balanza comercial– y también la definición de las medidas antidumping, que hasta ahora estaban a cargo del secretario de Industria, Eduardo Bianchi, y también de Paglieri, como titular de la comisión de Comercio Exterior. Ahora será ella la que tenga total injerencia en la materia, en su flamante secretaría.
Heyn, segundo de Paglieri

El número dos de Paglieri será el economista Iván Heyn, miembro de la agrupación La Cámpora, presidente de la Corporación Puerto Madero y director en Aluar por el Estado.
Heyn ocupará la subsecretaría de Comercio Exterior y podría haber otras subsecretarías. La de Competitividad que anunció la Presidenta en su discurso también estaría bajo el ala de Moreno.

La ministra de Industria, Débora Giorgi, mantendrá la promoción de las inversiones. La fijación de aranceles también quedaría bajo su órbita, así como el desarrollo de las misiones inversas –empresarios del exterior que busquen inversiones en la Argentina–; los regímenes de promoción, como el de Tierra del Fuego, que tendrá una unidad ejecutora particular a partir de ahora.

Moreno también le quitará funciones al Ministerio de Agricultura, según trascendió, aunque en la práctica ya se venía haciendo cargo de la apertura de las exportaciones de los granos. El funcionario participa desde hace tiempo activamente en las mesas de trigo y maíz, con el objetivo de limitar al máximo las ventas de esos granos con el argumento de que “hay que cuidar el abastecimiento y el precio en el mercado interno”. El supersecretario seguirá al frente de esta tarea y es probable que sume, en la secretaría de Comercio Exterior, la coordinación del programa ProArgex –Promoción de las Exportaciones de Agroalimentos–, que preside Juan Usandivaras, el mismo que dirige la Fundación Exportar, recientemente mudada a las oficinas de Agricultura.

El ministro de Planificación, Julio de Vido, también sufrirá un recorte en sus funciones, ya que perderá el control de las importaciones energéticas en manos de Moreno. La balanza energética pasó de ser superavitaria a mostrar un amplio déficit ante la imperiosa necesidad oficial de tener que importar energía por la escasez local. Las compras de combustibles y energía vienen creciendo a un ritmo muy alto y afecta seriamente el resultado final de la balanza comercial. El cuidado de los dólares es el principal objetivo de Moreno en la gestión que comienza y hará lo imposible por evitar la fuga de capitales.

Fuente: cronista.com