Barcelona derrotó por 3-1 a Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu, en una nueva edición del clásico español, y logró alcanzarlo en la punta de la tabla de posiciones del certamen, aunque con un partido más. El campeón dio un grito de autoridad como visitante y también enseñó cómo jugar con calma pese a una rápida desventaja. Sin brillar rotundamente, el rosarino Lionel Messi fue desequilibrante y tuvo protagonismo en dos goles.
Apenas habían pasado 22 segundos del pitazo inicial cuando llegó un golpe inesperado de Real Madrid. Todo nació luego de que Víctor Valdés falló un pase y le cedió la pelota a Angel Di María, que buscó al alemán Mesut Özil en el centro del área. La cesión no fue buena, pero tras un rebote la pelota le quedó al francés Karim Benzema. No hubo regalos del galo y el Merengue (parado con su clásico 4-2-3-1) se puso en ventaja para el delirio de su gente. Fue el gol más rápido de la historia del clásico español.
A partir de allí, el Barsa asumió la iniciativa durante todo el periodo inicial e intentó llegar con su clásico juego de toques. No obstante, a los dirigidos por Josep Guardiola les faltó precisión y creatividad para generar chances claras. Hasta que se encendió Messi y llegó la igualdad. La Pulga maniobró ante varios defensores por el centro y le puso una asistencia al chileno Alexis Sánchez, que definió cruzado a los 29. Antes, Casillas había desbaratado un peligroso tiro libre de Xavi.
El Madrid cometió dos errores garrafales que le arruinaron los planes. En primer lugar, perdonó al campeón en el primer tiempo cuando el portugués Cristiano Ronaldo falló una chance clara contra Valdés. Y el otro pecado capital fue haberse retrasado tanto y no mantener la presión en la salida de su rival. En cambio, Barcelona no perdonó y aumentó su diferencia a los siete del complemento con una dosis de fortuna: remate de Xavi Hernández y rebote en Marcelo que descolocó a Casillas.
El visitante justificó su ventaja a partir de un mejor manejo de pelota, un atributo que aumentó los nervios del Madrid. El tercero llego a los 20 en una jugada que comandó Messi, quien fue determinante cada vez que se encendió. La Pulga abrió hacia la derecha para el brasileño Dani Alves, cuyo centro preciso fue conectado en el área por Cesc Fábregas. Luego del 3-1, Mourinho sacó a un errático Di María y le dio cancha a Gonzalo Higuaín.
El resto del clásico se consumió entre los tibios y desacertados intentos del Merengue, y la sobriedad de Barcelona a la hora de administrar la diferencia. El cuarto del Barsa estuvo más cerca que el descuento. El Madrid llegaba muy afilado al derby, había ganado todos los duelos de la liga como local y pretendía llegar a la histórica marca de 16 victorias al hilo. Aquel gol tempranero fue sólo un espejismo, porque Barcelona volvió a festejar ante su acérrimo rival y le dio un golpe directo al corazón.
Hoy - España
Sábado 10 de Diciembre de 2011 - 22:54 hs
Barcelona frustró al Real Madrid en el Bernabéu
El elenco culé, con una asistencia de Messi, se impuso por 3-1 como visitante y alcanzó a su rival en la cima del campeonato. Benzema abrió el marcador (22 seg.), pero los azulgranas lo dieron vuelta gracias a Alexis Sánchez, Xavi y Cesc Fábregas
Fuente: ambito