El presidente Alberto Fernández abrió un nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, el tercero de su gestión, con un discurso en el que planteó los principales ejes de su agenda para este año. El mismo tuvo opiniones a favor y en contra e incluso contó con la salida del PRO del recinto, en rechazo a las palabras del mandatario nacional referentes al acuerdo del ex presidente Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y de la denuncia que él realizó el año pasado ante la Justicia.
Al respecto, Germán Martínez, diputado nacional y presidente del Bloque Justicialista aseguró que se trató de "un muy buen discurso del presidente que combinó aspectos que en el discurso político no es fácil". En primer lugar resaltó que el mismo pudo "enmarcar los logro de la gestión pero sin desconocer los sufrimientos del pueblo argentino, y las cosas que están pendiente de hacer".
Además, estructuró el discurso en tres partes, una primera con "un inicio muy claro respecto al estado de la Nación; un momento intermedio y fuerte sobre el acuerdo con el FMI; y el último tercio donde, desde su rol de estado, se enfocó en las necesidad de retomar el rumbo de planificación de las políticas públicas y hace una propuesta con temas conocidos y otros nuevos".
Por último, afirmó que "el discurso se va a transformar en la hoja de ruta de nuestro congreso" y espera que puedan encaminarse en un marco de "funcionamiento y consenso".