Ricardo es remisero en Santo Tomé y tuvo un gesto que una pasajera no olvidará: le devolvió la computadora que ella se había dejado en el vehículo.
"Llamo a un remís, me lleva al médico y cuando le voy a pagar dejo la netbook nueva en el asiento, me bajo y me olvido. Recién cuando vuelvo a mi casa me doy cuenta", relató Verónica Trevisan por LT10.
"Todo mi trabajo de Gestoría está en esa netbook", contó aliviada y agradecida con el trabajador. "Casi me pongo a llorar cuando me doy cuenta (del extravío). Pero no pasan 15 minutos que el señor estaba en mi casa", continuó.
Y eso no es todo: Ricardo -tal es el nombre del chofer- se ocupó de averiguar la dirección de Verónica para poder devolverle su dispositivo.
"Se lo agradezco de corazón", manifestó la mujer, tras repetir una y otra vez que Ricardo conduce el remís Nº 256 de la empresa Sol, en Santo Tomé.