El Gobierno nacional habilitó el ingreso al mercado eléctrico mayorista de un nuevo parque fotovoltaico que se desarrollará en San Carlos Centro, en el departamento Las Colonias.
Domingo 19 de Junio de 2011 - 14:09 hs
Nicole Kidman: “Soy muy perceptiva”
Si la primera impresión es la que cuenta, encontrarse con Nicole Kidman, de frente, a un metro de distancia, puede ser un shock. ¿Cómo puede ser tan alta, tan blanca y tan... distinta? No es que haya pasado el tiempo, sino que Nicole haya pasado por el quirófano y arruinado esa sonrisa tan limpia y natural, que tenía en Batman eternamente, cuando en su encuentro con Clarín no paraba de contagiar con su risa chillona, modificando y ensanchándose los labios. Y su nariz, que cuando presentó Las horas a la prensa en Berlín no era la ficticia que se aplicó para interpretar a Virginia Woolf, ahora también es... diferente.
¿Cómo una mujer que era bella por naturaleza se convirtió en ésta que cuando sonríe no se le mueve un músculo en su rostro?
No son preguntas para hacer a la actriz de Moulin Rouge!, no si se quiere continuar una entrevista. Kidman estaba, sí, espléndida, la noche de la première mundial de El laberinto en el Festival de Toronto, enfundada en un vestido largo, azul, acompañada por su esposo, el músico neozelandés Keith Urban, de su misma edad (y estatura, no como Tom Cruise). Antes, en su encuentro con la prensa internacional, Nic estaba más nerviosa.
Se entiende. El laberinto, la historia de una pareja (ella y Aaron Eckhart), o de cómo sigue una pareja tras la muerte por un accidente automovilístico de su pequeño hijo, meses después, es una producción de Kidman. “Los filmes que más me gustan son los que tienen intensidades dramáticas. Relatos como Kramer vs. Kramer, o Gente como uno me motivan.
Ver qué les sucede a los personajes cuando se enfrentan a un hecho que les cambia la perspectiva de sus vidas. Cómo reaccionan de manera que les parece imposible de imaginar antes de ese hecho. Pero hoy en día es muy difícil conseguir dinero para solventar este tipo de proyectos”, se lamentaba, metida no en el vestido azul, sino en el de la productora que llora.
Pero también ríe. En la película –que aquí se estrenará el jueves-, Becca es una mujer “que puede permitirse, como en la vida real, momentos de risa aunque estés enfrentando momentos de dolor. Las familias lo necesitan. Esta es una película sobre una familia tratando de reconectarse, de ayudarse.”
¿Cuál fue el motivo por el que elegiste a John Cameron Mitchell, que ha hecho filmes más rudos, como “Hedwig and the Angry Inch” y “Shortbus”, como director?
Suelo ser muy perceptiva, y adoptar resoluciones por lo que me impresiona la gente. A John me lo sugirió un amigo, hablé por teléfono con él y a los cinco minutos pensé: él es el indicado. También es actor, y sabe cómo relajar y sorprender al público, tiene ese timing necesario, no importa lo que esté contándote.
Basada en una obra teatral (Rabbit Hole, de David Lindsay-Abaire, ganadora del Pulitzer en Drama, en 2007), “cuando compramos los derechos redijimos a David que no teníamos un montón de dinero para ofrecerle, pero sí que íbamos a cuidarle el material, y que queríamos que él lo adaptara para el cine. Lo hizo tan rápido, consiguió que personajes de los que apenas se los menciona en la pieza tuvieran entidad en la pantalla, que en la práctica, si no sabés que se trata de una obra teatral, no te das cuenta”, dice entusiasmada.
Nicole suele preparar exhaustivamente sus papeles, y El laberinto no fue la excepción. “Me encontré con familias que habían pasado por experiencias tan duras como ésta, y me permitieron entender cómo compenetrarme en Becca, una mujer que puede tener un duelo diferente al de su marido, pero sin perder el centro en aquello que es esencial: el amor sin límites de una madre”, dice conmovida, y la pureza de sus ojos celestes puede más que todo ese botox.«
¿Cómo una mujer que era bella por naturaleza se convirtió en ésta que cuando sonríe no se le mueve un músculo en su rostro?
No son preguntas para hacer a la actriz de Moulin Rouge!, no si se quiere continuar una entrevista. Kidman estaba, sí, espléndida, la noche de la première mundial de El laberinto en el Festival de Toronto, enfundada en un vestido largo, azul, acompañada por su esposo, el músico neozelandés Keith Urban, de su misma edad (y estatura, no como Tom Cruise). Antes, en su encuentro con la prensa internacional, Nic estaba más nerviosa.
Se entiende. El laberinto, la historia de una pareja (ella y Aaron Eckhart), o de cómo sigue una pareja tras la muerte por un accidente automovilístico de su pequeño hijo, meses después, es una producción de Kidman. “Los filmes que más me gustan son los que tienen intensidades dramáticas. Relatos como Kramer vs. Kramer, o Gente como uno me motivan.
Ver qué les sucede a los personajes cuando se enfrentan a un hecho que les cambia la perspectiva de sus vidas. Cómo reaccionan de manera que les parece imposible de imaginar antes de ese hecho. Pero hoy en día es muy difícil conseguir dinero para solventar este tipo de proyectos”, se lamentaba, metida no en el vestido azul, sino en el de la productora que llora.
Pero también ríe. En la película –que aquí se estrenará el jueves-, Becca es una mujer “que puede permitirse, como en la vida real, momentos de risa aunque estés enfrentando momentos de dolor. Las familias lo necesitan. Esta es una película sobre una familia tratando de reconectarse, de ayudarse.”
¿Cuál fue el motivo por el que elegiste a John Cameron Mitchell, que ha hecho filmes más rudos, como “Hedwig and the Angry Inch” y “Shortbus”, como director?
Suelo ser muy perceptiva, y adoptar resoluciones por lo que me impresiona la gente. A John me lo sugirió un amigo, hablé por teléfono con él y a los cinco minutos pensé: él es el indicado. También es actor, y sabe cómo relajar y sorprender al público, tiene ese timing necesario, no importa lo que esté contándote.
Basada en una obra teatral (Rabbit Hole, de David Lindsay-Abaire, ganadora del Pulitzer en Drama, en 2007), “cuando compramos los derechos redijimos a David que no teníamos un montón de dinero para ofrecerle, pero sí que íbamos a cuidarle el material, y que queríamos que él lo adaptara para el cine. Lo hizo tan rápido, consiguió que personajes de los que apenas se los menciona en la pieza tuvieran entidad en la pantalla, que en la práctica, si no sabés que se trata de una obra teatral, no te das cuenta”, dice entusiasmada.
Nicole suele preparar exhaustivamente sus papeles, y El laberinto no fue la excepción. “Me encontré con familias que habían pasado por experiencias tan duras como ésta, y me permitieron entender cómo compenetrarme en Becca, una mujer que puede tener un duelo diferente al de su marido, pero sin perder el centro en aquello que es esencial: el amor sin límites de una madre”, dice conmovida, y la pureza de sus ojos celestes puede más que todo ese botox.«
Fuente: Clarín
Seguí leyendo
El “Granate” terminó en el tercer lugar de su grupo y jugará los playoffs.
El mediocampista aparece como uno de los apuntados por el Sabalero para el próximo mercado de pases, aunque su situación contractual con Deportivo Maipú complica cualquier negociación.
Carlos María Ezpeleta desapareció en la madrugada de este martes tras salir de su casa ubicada en barrio Guadalupe.
El reconocido actor se mostró en la camilla. Se realiza un chequeo habitual y lo divulgó en redes sociales.
El homicidio de Osvaldo Héctor Sánchez ocurrió el 5 de marzo de 2023 en inmediaciones del Hipódromo, a la salida de la Fiesta de la Cumbia. El asesino es Nicolás José Mesa, de 30 años.
Los docentes universitarios reclaman por la crisis salarial y presupuestaria que atraviesan las universidades públicas. La medida se extenderá hasta el 30 de mayo.
La banda del Indio Solari hizo estallar el Anfiteatro José Hernández con una lista implacable, clásicos redondos e inéditos recuperados. Más de 35 mil personas se bancaron el frío en otra multitudinaria misa.