Esta semana estarán los resultados de una pericia clave de Gendarmería respecto a la muerte de Alberto Nisman. En un principio, las conclusiones ratificarían la hipótesis de Sandra Arroyo Salgado, que sostiene que el fiscal fue asesinado.
En diálogo con LT10 Gustavo Perednik, amigo de Nisman y autor del libro Morir por la Argentina en el que cuenta los “detalles que hoy en día se profesionalizaron con los veredictos de Gendarmería”.
En este sentido, acerca del tiempo que pasó sin resolución, Perednik sostuvo que "se demostró inmediatamente que fue un asesinato" por lo que hubo una “campaña sistemática para esconder el asesinato” y se esperanzó con que “ahora el foco se ponga en quién lo mató y de qué forma”.
Sobre la presencia de ketamina en el cuerpo del fiscal, su amigo le contó a El cuarto poder que “conociéndolo a Alberto, no había ninguna posibilidad de que diera información si no lo drogaban” por lo que era “absurdo” suponer que consumía habitualmente esas sustancias.
“Lagomarsino es una pieza clave”, sostuvo Perednik y explicó que “es poco probable que haya sido el asesino” aunque afirmó que fue “quien dejó el arma para los asesinos”. “Yo tengo esperanza que (Lagomarsino) un día confesará”, concluyó.