Una maestra jardinera, un periodista y un coach ontológico, se conocen hace más de 27 años y los une el amor hacia los demás. Ellos son la ONG “Verte Reír”. Sebastian Kahansky, uno de los integrantes de la organización, contó en Primera Tarde que su primer proyecto desembarcó en la escuela Rural nº 808, de Pampa del Indio (Chaco). Llevaron alimentos, juguetes, ropa pero el verdadero premio se lo llevaron los chicos de la ONG: “cuando vas recibís cosas que realmente no te das cuenta, esta buenísimo que puedas mandar cosas, pero cuando lo entregas en personas, esa adrenalina, esa sensación, esa felicidad de recibimiento es difícil de compararlo con algo”, dijo emocionado Kahansky.
A largo plazo "queremos ir a todas las provincias, cada una es un mundo diferentes, con objetivos diferentes", destacó Kahansky. Actualmente están trabajando en una escuela cerca de la localidad santafesina de Venado Tuerto. Su primera meta -cumplida- fue conseguir 11 bicicletas para alumnos que deben caminar varios kilómetros desde sus casas hasta la institución. Los otros dos planes -un poco más ambiciosos- son poder hacer un playón deportivo para los juegos al aire libre y poder pavimentar ese recorrido que hace cada chico todos los días para poder estudiar.
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— Nos hace bien (@VerteReir808) 14 de agosto de 2017
Kahansky dice que su plan a corto plazo es poder "disfrutar de cada lugar" que es distinto al anterior. Su idea es tener un proyecto para cada escuela rural, al menos una por provincia, y luego, poder seguir manteniendo el contacto con cada escuela que visiten; "Somos exigentes, pero cuando hay ganas todo se puede", destacó.
Kahansky concluyó diciendo que una de las mejores maneras de ayudarlos es seguirlos en las redes sociales, que los “acompañenen” día a día, para poder hacer “llegar a hacer cumplir los deseos”.