Todo grupo de amigos tiene un integrante que siempre llega tarde. Sin embargo, conviene no enojarse con ellos, ya que realmente podría ser su propia biología la que hace que habitualmente lleguen con demora a todos lados.
Si bien las razones pueden ser sociales (factores culturales, educación, falta de interés, o el creciente multitasking) todo puede estar relacionado con el reloj biológico. Tal como indicó un estudio de la Universidad de San Diego, existen cualidades de la personalidad asociadas a rasgos creativos, reflexivos y de exploración, que tienden más a ser impuntuales.
¿El motivo? Lo que ocurre es que simplemente su naturaleza los lleva más a posponer en comparación a los de tipo A, es decir, aquellos que fueron catalogados en el estudio comoo personas ambiciosas, competitivas o calculadoras.
Así que ya sabés: si un amigo suele llegar tarde, mejor no enojarse. Puede ser que todo sea por su reloj biológico.