Exequiel Riera estaba el domingo paseando con su novia en un shopping de la ciudad. Todo era perfecto hasta que de pronto escuchó gritos desesperados provenientes del patio de comidas.
Un pequeño de tres años se había ahogado con comida y su madre estaba en estado de shock, y desesperada pedía que alguien la socorriera.
En ese momento "me tiró el cuerpo para salir corriendo, ir en ayuda", contó Exequiel al programa Primera Tarde. "Su familia confió en mi mientras esperaban a los paramédicos del lugar".
El joven es bombero voluntario de la localidad de Laguna Paiva y pudo, gracias a sus conocimientos, practicarle al niño la maniobra de Heimlich y salvar su vida.
La Maniobra de Heimlich, llamada Compresión abdominal es un procedimiento de primeros auxilios para desobstruir el conducto respiratorio, normalmente bloqueado por un trozo de alimento o cualquier otro objeto. Es una técnica efectiva para salvar vidas en caso de asfixia por atragantamiento.
Un oficio que pasa de generación en generación
Es joven, apenas tiene 21 años, pero nos contó que sus papás fueron bomberos desde el inicio del cuartel y desde corta edad que transita esa vocación.
Siempre dispuesto a ayudar esté o no prestando servicio, agregó que si en su camino se cruza cualquier accidente prestaría su ayuda de la misma forma que lo hizo la tarde de domingo.