En diálogo con LT10, Irene Massimino, abogada especialista en Derechos Humanos que integró una misión humanitaria en el Estado Islámico (en Irak), expresó que “yo estuve hace un año y medio en el territorio, a menos de 1 km de la línea de fuego. Por suerte, ya se está retirando de Irak. Lamentablemente, están refugiados en Siria. Nosotros pudimos comprobar las atrocidades que cometieron (fosas comunes, prisioneros torturados). Era el infierno en la tierra”.
Además, Irene Massimino agregó que “el paso del estado islámico por Irak dejó una gran cantidad de personas desaparecidas. Sobre todo mujeres y niños porque a los hombres los asesinaban”.
Como se puede entender la exportación de la ideología del EI en ciudades cosmopolitas como Londres o París, la abogada especialista en Derechos Humanos señaló que “lo primero que hay que dejar en claro es que el Islam no es una religión violenta. Estamos hablando de un grupo de personas. Para mí, el problema está originado en la colonización europea en medio oriente. Hay mucha gente que emigró a Europa de estos países desbastados por la presencia europea”.
En este sentido, Irene Massimino subrayó que “los que más sufren la violencia del extremismo islámico son los musulmanes sunitas y chiítas. Los procesos colonizadores y el sistema económico mundial de exclusión de la inmigración, de grandes partes del mundo. Esta destrucción del tejido social alimenta el fundamentalismo religioso”.
Finalmente, la abogada especialista en Derechos Humanos remarcó que “si no hay un cambio drástico de políticas económicas que generen integración mundial y tolerancia la situación va a empeorar”.