Colón encar esta semana de trabajo con miras al choque del próximo domingo ante Boca, que marcará el cierre de este 2016. La despedida como local no fue la deseada, ya que perdió ante Independiente, estando lejos de su mejor versión y siendo superado en varios tramos del partido. Aunque también es cierto que el Rojo aprovechó las pocas opciones que tuvo, pareciendo que el resultado le quedó más que bien por cómo fue el trámite, aunque la historia lejos estuvo de ser así.
Hay muchas cosas por mejorar por el cuerpo técnico que encabeza Paolo Montero, que una vez terminado el encuentro se arrogó la responsabilidad de la derrota por haber equivocado “la estrategia”. Es por ello que ahora se le vendrá un rival que llega entonado tras ganar el superclásico y que, dicho sea de paso, está puntero.
Uno de los datos a tener en cuenta es la fragilidad defensiva que viene evidenciando el equipo, ya que en las primeras nueves fechas solo había recibido tres goles y, en las últimas cuatro, le marcaron seis. Un tema a tratar frente a Boca que llega en el pico de rendimiento.
En otro orden, se confirmó que el estado de salud de Tomás Sandoval es bueno, ya que se encuentra estable y lúcido en la unidad de terapia intensiva del Sanatorio Santa Fe. Vale destacar que sufrió un traumatismo de cráneo, más específicamente una fractura en el hueso temporal izquierdo que no demandará de una intervención cirugía. Fue producto de un choque de cabezas con el defensor de Independiente, Nicolás Figal, en el comienzo del segundo tiempo.
Se encuentra controlado y es probable que este martes ya sea pasado a una habitación para que los familiares puedan estar más con él. El control que se le está haciendo es exhaustivo. Lo que sí está claro es que deberá tener un cuidado especial, porque le llevará más o menos tres meses de recuperación y, por lo tanto, de inactividad.