Tras los incidentes antes y luego del clásico, esta mañana se realizó en el Ministerio de Seguridad una reunión con la dirigencia rojinegra, de la que participaron también delegados gremiales.
Después del encuentro, el presidente del club, Enrique Ariotti , reconoció que “están preocupados”. También sostuvo que no hubo ningún tipo de daños ni agresiones físicas contra el plantel ni sus automóviles, aunque sí “insultos”.
En cualquier caso, opinó que se llegó “a un punto de inflexión” y que “no debe haber ningún caso más de violencia”. “No hay denuncia pero este tipo de amenazas y contacto directo con los jugadores no tiene que pasar. Tenemos que practicar la prevención manteniendo liberadas las rutas de ingreso y egreso a los lugares donde va a practicar el plantel”, exigió.
En tanto, el equipo entrenó este lunes por la tarde con custodia policial. Alrededor de 40 efectivos acompañaron la práctica de los jugadores que se retiraron del predio sin complicaciones.