El delantero nacido en Santa Fe marcó los dos goles con los que Belgrano derrotó 3-2 a River en el Kempes y conquistó el Apertura 2026. Detrás de la gloria aparece una historia marcada por críticas, dolor familiar, superación y una carrera que muchas veces estuvo cerca de cruzarse con Unión.
Hoy - No dirige y cuenta su verdad
Jueves 04 de Agosto de 2011 - 20:53 hs
Nery Alberto Pumpido: "No tengo trabajo porque no me vendo"
"Como no sirvo para ir a tomar café con este o con aquel, ni tampoco para recibir regalos en programas de televisión, entonces termino perdiendo cada vez que entro en una terna para dirigir a algún equipo", confesó Nery
Nery Pumpido, campeón del mundo en México 1986 y posteriormente de la Copa Libertadores con Olimpia, de Paraguay, como entrenador, destacó que ahora no tiene trabajo porque no se vende y prefiere el "perfil bajo viviendo en Santa Fe, ya que de lo contrario debería estar en Buenos Aires".
"Como no sirvo para ir a tomar café con éste o con aquel, ni tampoco para recibir regalos en programas de televisión, entonces termino perdiendo cada vez que entro en una terna para dirigir a algún equipo", confesó Pumpido en una entrevista con el programa radial Deportivo Télam.
"Para hacer todo eso tendría que vivir en Buenos Aires y no en Santa Fe como lo hago. Pero no sirvo para esa postura. Lo mío es el trabajo en los clubes", argumentó.
Pumpido, que estuvo en el plantel del seleccionado argentino en España 1982 y sufrió una fractura de tibia y peroné que le abrió paso a Sergio Goycochea en Italia 1990, se inició como arquero en Unión y luego pasó exitosamente por Vélez Sarsfield, River Plate y el Betis, de España.
"Mi última posibilidad de trabajo la tuve en Estudiantes, pero finalmente eligieron a Miguel Angel Russo. Hace poco que me desvinculé de Olimpia, en mi segundo paso por esa institución. Por eso ahora, para irme afuera nuevamente, tendría que recibir una oferta muy interesante", aclaró.
"Inclusive antes de que contraran a Gerardo Martino como técnico del seleccionado de Paraguay, también tuve una gran posibilidad, pero ahora que se fue el `Tata` ya no me volvieron a llamar", comentó.
Pumpido remarcó, también, que tiene "el suficiente currículum como para dirigir al seleccionado argentino. Reconozco que hasta más que Alejandro sabella. Por eso es que no puedo ser de ninguna manera colaborador de un técnico, como alguna vez propusieron cuando el entrenador era Diego Maradona. Que lo fuera Alejandro Mancuso estaba bien, pero yo no".
"Creo que esta vez, cuando se fue Sergio Batista, estuve muy cerca, pero como las decisiones las toman quienes no tienen una relación estrecha conmigo, no pudo ser. Durante la Copa América estuve hablando bastante con Carlos Bilardo, pero nunca me mencionó nada sobre el asunto", apuntó.
"De todas formas no es sencillo dirigir ahora al seleccionado, porque no hay tiempo de trabajo, las eliminatorias son complicadas porque en Sudamérica todo se emparejó mucho y además estas estrellas no viven para el fútbol como lo hacíamos nosotros, y hay que saber manejarlas", analizó.
El ex guardavallas afirmó que algunos futbolistas "dejaron la actividad e inmediatamente asumieron como entrenador y les fue bien, en algunos casos en seleccionados europeos. Pero en líneas generales considero que hay que tener experiencia en clubes antes de tomar un representativo nacional".
"La experiencia y la organización son las bases del éxito. Por eso River se fue al descenso y Vélez es el campeón. Yo fui jugador en ambos clubes y no son casuales los presentes de ambos", explicó.
"Episodios como el que vivieron Ubaldo Fillol y Juan Pablo Carrizo, más allá del momento en que estaba el equipo (hubo un desplante público del arquero al entrenador de arqueros), debieron solucionarse después en privado y no terminar con la salida del `Pato` de la institución. A veces hay que dejar el orgullo de lado en beneficio del club", advirtió.
Finalmente Pumpido recordó aquel episodio que vivió entrenando en River, cuando quedó colgado de su anillo matrimonial de uno de los ganchos que sostienen la red del arco.
Esto le provocó una seria lesión en el dedo anular de la mano izquierda sobre la que se realizaron muchos comentarios y se tejieron mil historias, pero según Pumpido "ninguna real".
"Se dijo que el dedo se me cortó y debieron reinjertármelo. Yo escuchaba eso y me reía solo. Lo que se me provocó fue el desguante de la piel, que no es otra cosa que el desprendimiento total de la epidermis del dedo, que se salió como si fuera precisamente un guante, según me explicó un médico", puntualizó.
"Para solucionar eso sí se realizó un reinjerto de piel, pero como no me quise hacer una cirugía estética, cada vez que me presentó en público utilizo un dedal para cubrirlo. Si se me hubiera cortado, después el Betis no me hubiera contratado, con lo rigurosos que son los europeos en la revisión médica", precisó.
"Como no sirvo para ir a tomar café con éste o con aquel, ni tampoco para recibir regalos en programas de televisión, entonces termino perdiendo cada vez que entro en una terna para dirigir a algún equipo", confesó Pumpido en una entrevista con el programa radial Deportivo Télam.
"Para hacer todo eso tendría que vivir en Buenos Aires y no en Santa Fe como lo hago. Pero no sirvo para esa postura. Lo mío es el trabajo en los clubes", argumentó.
Pumpido, que estuvo en el plantel del seleccionado argentino en España 1982 y sufrió una fractura de tibia y peroné que le abrió paso a Sergio Goycochea en Italia 1990, se inició como arquero en Unión y luego pasó exitosamente por Vélez Sarsfield, River Plate y el Betis, de España.
"Mi última posibilidad de trabajo la tuve en Estudiantes, pero finalmente eligieron a Miguel Angel Russo. Hace poco que me desvinculé de Olimpia, en mi segundo paso por esa institución. Por eso ahora, para irme afuera nuevamente, tendría que recibir una oferta muy interesante", aclaró.
"Inclusive antes de que contraran a Gerardo Martino como técnico del seleccionado de Paraguay, también tuve una gran posibilidad, pero ahora que se fue el `Tata` ya no me volvieron a llamar", comentó.
Pumpido remarcó, también, que tiene "el suficiente currículum como para dirigir al seleccionado argentino. Reconozco que hasta más que Alejandro sabella. Por eso es que no puedo ser de ninguna manera colaborador de un técnico, como alguna vez propusieron cuando el entrenador era Diego Maradona. Que lo fuera Alejandro Mancuso estaba bien, pero yo no".
"Creo que esta vez, cuando se fue Sergio Batista, estuve muy cerca, pero como las decisiones las toman quienes no tienen una relación estrecha conmigo, no pudo ser. Durante la Copa América estuve hablando bastante con Carlos Bilardo, pero nunca me mencionó nada sobre el asunto", apuntó.
"De todas formas no es sencillo dirigir ahora al seleccionado, porque no hay tiempo de trabajo, las eliminatorias son complicadas porque en Sudamérica todo se emparejó mucho y además estas estrellas no viven para el fútbol como lo hacíamos nosotros, y hay que saber manejarlas", analizó.
El ex guardavallas afirmó que algunos futbolistas "dejaron la actividad e inmediatamente asumieron como entrenador y les fue bien, en algunos casos en seleccionados europeos. Pero en líneas generales considero que hay que tener experiencia en clubes antes de tomar un representativo nacional".
"La experiencia y la organización son las bases del éxito. Por eso River se fue al descenso y Vélez es el campeón. Yo fui jugador en ambos clubes y no son casuales los presentes de ambos", explicó.
"Episodios como el que vivieron Ubaldo Fillol y Juan Pablo Carrizo, más allá del momento en que estaba el equipo (hubo un desplante público del arquero al entrenador de arqueros), debieron solucionarse después en privado y no terminar con la salida del `Pato` de la institución. A veces hay que dejar el orgullo de lado en beneficio del club", advirtió.
Finalmente Pumpido recordó aquel episodio que vivió entrenando en River, cuando quedó colgado de su anillo matrimonial de uno de los ganchos que sostienen la red del arco.
Esto le provocó una seria lesión en el dedo anular de la mano izquierda sobre la que se realizaron muchos comentarios y se tejieron mil historias, pero según Pumpido "ninguna real".
"Se dijo que el dedo se me cortó y debieron reinjertármelo. Yo escuchaba eso y me reía solo. Lo que se me provocó fue el desguante de la piel, que no es otra cosa que el desprendimiento total de la epidermis del dedo, que se salió como si fuera precisamente un guante, según me explicó un médico", puntualizó.
"Para solucionar eso sí se realizó un reinjerto de piel, pero como no me quise hacer una cirugía estética, cada vez que me presentó en público utilizo un dedal para cubrirlo. Si se me hubiera cortado, después el Betis no me hubiera contratado, con lo rigurosos que son los europeos en la revisión médica", precisó.
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