La víctima, identificada como Susana, iba a buscar a su nieta cuando fue alcanzada por una "bala perdida". Ante la demora de la ambulancia, fue trasladada por sus propios vecinos.
Miércoles 24 de Julio de 2013 - 22:21 hs
Otra testigo clave puso en duda las declaraciones de Mangeri
La primera testigo de la jornada fue Berrojalbis de Agüero, quien respondió a un pedido del juez Javier Ríos y concurrió al juzgado juzgado con toda la documentación laboral vinculada a Mangeri, entre ellos, su pedido de licencia.
Según informó C5N, declaró que el encargado la llamó el 11 de junio, cuando Ángeles todavía estaba desaparecida. Le dijo que se sentía muy mal por la situación y que se iba a tomar unos días. La mujer lo notó muy extraño, sobre todo porque el portero nunca faltaba a su trabajo.
Berrojalbis de Agüero relató que recién el jueves siguiente el portero suplemente le alcanzó la constancia de la consulta médica que hizo Mangeri. No tenía ningún diagnóstico y apenas recomendaba 48 horas de reposo. O sea que ese día debería haber vuelto a trabajar.
Otra cuestión que le llamó la atención al magistrado fue el teléfono que Mangeri usó para llamar a la administradora. A la mujer le dijo que estaba usando el celular de un primo porque había perdido el suyo. Cuando todavía era testigo, el portero había dicho que no lo encontraba desde el viernes posterior el crimen. Las fechas no coinciden.
La otra testigo que debería haber declarado es Rosa Pérez Gómez, la empleada doméstica del departamento que está pegado a la casa de Ángeles. La mucama afirmó en su primera declaración que el día del crimen no escuchó nada. Sin embargo, se desconoce por qué hoy no se presentó en el juzgado.
Según informó C5N, declaró que el encargado la llamó el 11 de junio, cuando Ángeles todavía estaba desaparecida. Le dijo que se sentía muy mal por la situación y que se iba a tomar unos días. La mujer lo notó muy extraño, sobre todo porque el portero nunca faltaba a su trabajo.
Berrojalbis de Agüero relató que recién el jueves siguiente el portero suplemente le alcanzó la constancia de la consulta médica que hizo Mangeri. No tenía ningún diagnóstico y apenas recomendaba 48 horas de reposo. O sea que ese día debería haber vuelto a trabajar.
Otra cuestión que le llamó la atención al magistrado fue el teléfono que Mangeri usó para llamar a la administradora. A la mujer le dijo que estaba usando el celular de un primo porque había perdido el suyo. Cuando todavía era testigo, el portero había dicho que no lo encontraba desde el viernes posterior el crimen. Las fechas no coinciden.
La otra testigo que debería haber declarado es Rosa Pérez Gómez, la empleada doméstica del departamento que está pegado a la casa de Ángeles. La mucama afirmó en su primera declaración que el día del crimen no escuchó nada. Sin embargo, se desconoce por qué hoy no se presentó en el juzgado.
Fuente: infobae
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