Este 29 de abril se cumplen 23 años de la trágica inundación que afectó de forma directa a un tercio de la ciudad de Santa Fe pero que dejó marcas en toda la sociedad santafesina. En este marco, el ingeniero en Recursos Hídricos y decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH-UNL), Felipe Franco, dialogó con LT10 sobre el aprendizaje colectivo y los desafíos técnicos que enfrenta la región ante el riesgo hídrico.
Franco introdujo el concepto de "seguridad hídrica" como un objetivo dinámico. "Es una construcción diaria. Habla de tener respeto por los cursos de agua, conocer nuestra vulnerabilidad y la gestión del riesgo, pero principalmente de llegar con servicios básicos de agua y saneamiento para que la igualdad social sea real", afirmó.
El recuerdo de 2003 y la situación actual del Salado
Al ser consultado sobre las causas del desastre de hace dos décadas, el ingeniero recordó que fue una "suma de eventos desafortunados", donde se combinó una defensa inconclusa con infraestructura que obstruía el paso del agua, como el puente de la autopista. "Eso puso en jaque la voluntad del hombre de llevar adelante infraestructura sin pensar en cómo se altera el curso de los ríos", reflexionó.
Respecto a la situación actual, ante las lluvias registradas en el norte provincial, Franco llevó tranquilidad pero pidió cautela: "Estamos lejos de los niveles de 2003. En San Justo los niveles llegaron a valores de alerta técnico (cerca de los 9 metros), pero en 2003 llegaron a 12. Además, hoy el río Paraná está bajo, lo que sirve de desagüe para el Salado".
El estado de las defensas y la responsabilidad del Estado
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el mantenimiento de los anillos de protección. Franco destacó que el actual Gobierno provincial ha iniciado un proceso de mantenimiento y alteo, aunque subrayó que la jurisdicción es compartida: "La responsabilidad del mantenimiento es de la Provincia, pero los municipios deben monitorear y levantar el alerta ante cualquier deterioro".
Asimismo, el decano de la FICH expresó su preocupación por el posible desfinanciamiento de organismos de control nacional. "Si el Estado abandona el financiamiento, vamos a empezar a tener datos más precarios. El Servicio Meteorológico Nacional y el sistema hidrológico están sufriendo una disminución de personal que pone en jaque la verificación de los datos automatizados", advirtió.
Lecciones técnicas: ¿Por qué terraplenes y no muros?
Ante las consultas de los oyentes sobre por qué no se construyen muros de hormigón, el especialista explicó que las presas de tierra son más adecuadas para el tipo de suelo santafesino. "Son más versátiles y se ajustan mejor a los asentamientos y movimientos del terreno. Lo que es vital es no romper el manto impermeable de los reservorios, que funcionan como el pulmón necesario para evacuar el agua en lluvias intensas", detalló.
Finalmente, Franco hizo un llamado a la conciencia ciudadana: "No tenemos que olvidarnos de lo que vivimos. Si cuidamos la defensa y los desagües, no solo nos cuidamos a nosotros mismos, sino a toda la sociedad".