Hoy - El interrogante de un profesional

Miércoles 09 de Enero de 2013 - 10:13 hs

Puerto de Santa Fe, ¿espacio público o privado?

Luis Muller se lo preguntó en una carta de lectores que publicó el diario El Litoral donde narra lo que le ocurrió el pasado 25 de diciembre cuando decidió caminar por el predio. Oyentes sumaron adhesión a esa carta y él explicó lo ocurrido por LT 10

Desde un principio me llamó la atención la mezquina noción de espacio público que propuso el proyecto de reconversión del área portuaria, lo que voy a ilustrar con dos ejemplos:

1- La absoluta ausencia de bancos para que el paseante pueda sentarse un instante a contemplar una escena que, por cierto, es muy atractiva, el río y la ciudad reunidos. Debo señalar que a otra escala pero en similar situación, Puerto Madero no sólo ofrece bancas cómodas en cantidad suficiente, sino también de gran calidad y diseño.

2- La decisión de alojar una gran playa de estacionamiento en el extremo sur de los diques, sin plantear una mínima expresión de interés para dar lugar a una plazoleta o, aunque sea, lugares donde permanecer en una posición privilegiada, desde la que se pueden apreciar tal vez las vistas más bellas (y únicas) de ese paisaje.

Sin dudas, el programa que organiza todo el sector es claro y se reduce a dos funciones: circular y consumir.

Así y todo, nunca imaginé que podría llegar a darse la circunstancia que me tocó vivir días pasados, la cual paso a relatar. Feriado, 25 de diciembre. Mañana ventosa pero que igualmente invitaba a la caminata, aprovechando una ciudad quieta y despejada de tránsito.

El deambular nos llevó hacia el puerto y al querer tomar la acera interna del dique 1 fuimos interceptados por dos personas del cuerpo de vigilancia que nos impidieron el paso (debo aclarar que éramos dos adultos, ‘con documentación en regla‘ y absolutamente sobrios). Ante la sorpresa, se dio el siguiente diálogo, que intentaré reproducir de manera abreviada.

-Vigilante -No se puede pasar.

-Nosotros -¿Por qué, esto no es un espacio público?

V -Son órdenes.

N -¿Órdenes de quien?

V -De las autoridades.

N - ¿Qué autoridades?

V -Del casino y del shopping.

En ese momento observamos que ambas instalaciones estaban cerradas.

N -Pero no nos interesa ir al casino ni al shopping, sólo queremos caminar por la vereda hasta la punta del dique.

V -Ya le dije que no se puede pasar, retírense o llamo a personal de Prefectura.

La discusión se prolongó y finalmente desistimos, pero la conclusión a la que se llega es la siguiente: sólo interesa el consumidor, no el ciudadano.

Está bueno haber recuperado el espacio público del puerto, lástima que sólo sea público cuando resulta rentable.



Fuente: ellitoral.com

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