Hoy

Jueves 15 de Noviembre de 2012 - 17:11 hs

Un trío particular en la Sala Marechal

El viernes a las 22, “Somos tres: no molestar!” entrará en la escena de la sala experimental del Teatro. La obra, que pone en escena a una pareja que convive con un extraño ser, es dirigida por Mariela Cerruto. Invita el Gobierno de la Ciudad.

Una pareja en crisis que busca un cambio, una mudanza a un pueblo del interior y la aparición de un tercero que mediará en la discordia son los componentes de “Somos tres: no molestar!”. Se trata de una comedia escrita y dirigida por Mariela Cerruto que entrará en la escena de la Sala Marechal del Teatro Municipal 1º de Mayo (San Martín 2020). La función será el viernes a las 22. La obra es interpretada por Cerruto, junto a Claudio “Chicho” Casco y Ricardo González.

Las entradas pueden adquirirse en la boletería del Teatro a un valor de 35 pesos, generales y 30 pesos con descuento para estudiantes, jubilados, empleados municipales, socios de la AATM y AAMMAV y afiliados a Luz y Fuerza.

Conviviendo

Una pareja en problemas. Una pareja que necesita un cambio. Una pareja a punto de explotar. Lucía y Marcos están en cortocicuito permanente. Esto se ve magnificado por la mudanza de la pareja de un pueblo del interior a nuestra ciudad capital. El motivo: un departamento heredado o mejor dicho un departamento regalado por la madre de Coqui, ya que este está en coma desde hace 13 meses sin ningún síntoma de recuperación.
Dicen que el espacio tiene memoria, que por donde uno pasa deja energías, que uno sigue estando aunque ya no esté. Así comienza la comedia.

En una extraña cuarta dimensión, Coqui vuelve a su departamento. En medio de la crisis del matrimonio, sus integrantes comienzan a tener experiencias “mediumnicas”. Empiezan a verlo, se comunican con él y participan del mundo de Coqui.

Las escenas son rounds de un boxeo domestico y cotidiano en donde Coqui es el árbitro. En cada esquina, Lucía y Marcos, tejen y destejen planes y objetivos. Ella cambiar sus tácticas para cambiar a Marcos, él pegarle y pegarle a ver si ella abandona el ring. Los dos necesitan el cambio como única posibilidad de solución.

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