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Lunes 24 de Septiembre de 2012 - 15:01 hs

Hollywood llegó a San Sebastián

Oliver Stone y John Travolta ya tienen sus premios a la trayectoria.

Actualizado: Lunes 14 de Marzo de 2016 - 06:49 hs

Un título insignia en la filmografía de John Travolta es Fiebre de sábado por la noche, y grafica perfectamente lo que desencadenó el actor al llegar a esta ciudad, anteayer, pasadas las 21. Las expectativas de sus fans fueron ampliamente satisfechas por Travolta, quien, antes de ingresar en el señorial Hotel María Cristina, dedicó más de veinte minutos a firmar autógrafos y responder a los pedidos de fotos de varias mujeres, con las que posó sonriente ante las cámaras pocket digitales. Desde entonces, la travoltamanía del público no se detuvo.

Travolta vino al Festival de San Sebastián acompañando la presentación (anoche) de Salvajes, en la sección Zalbaltegi, junto con el director del film, Oliver Stone, y con otro de los protagonistas de la película estrenada en la Argentina recientemente, Benicio del Toro, quien también tuvo una fervorosa recepción del público desde su arribo a San Sebastián.

Fue precisamente Del Toro quien poco después, en la gala del Auditorio Kursaal, entregó a Oliver Stone y a Travolta los respectivos Premios Donostia que les concedió el festival en su 60a. edición.

"Otorgar un premio, siempre implica elegir a una persona entre muchas otras y hacer un recorte. Si un grupo de personas decide darte un premio como éste, es un espaldarazo; para un actor es un reconocimiento maravilloso. ¡Así que estoy dispuesto a venir cuantas veces quieran dármelo!", dijo Travolta, resumiendo el significado que tiene para él este Premio Donostia.

Oliver Stone, por su parte, recordó su asidua presencia en el festival para describir sus sentimientos hacia Donostia y hacia este reconocimiento. "El premio me da especial placer porque vine aquí, por primera vez, en 1987, y éste es un festival que tiene un encanto singular. Además me gusta San Sebastián por su gastronomía, sus mujeres. De modo que cuando decida jubilarme, consideraré seriamente la posibilidad de instalarme aquí", dijo, en su agradecimiento, un sonriente Oliver Stone.

El director y los coprotagonistas de Salvajes acapararon la atención del periodismo acreditado al festival, y su encuentro con la prensa fue, hasta el momento, el más concurrido (también, el único que sufrió un retraso de más de 20 minutos hasta que sus protagonistas irrumpieron en la sala de conferencias del Kursaal). Horas antes, allí mismo, François Ozon había recibido elogios por su magnífica Dans la maison (En la casa), historia de inesperados e ingeniosos giros en torno a la relación entre un profesor (a cargo del formidable Fabrice Luchini) y su alumno adolescente. Hasta el momento, ése fue el plato más fuerte del menú que ofrece la Sección Oficial del festival, donde ayer también salió a concurso la coproducción hispano-argentino-francesa El muerto y ser feliz, de Gabriel Rebollo, filmada íntegramente en nuestro país, que cuenta la travesía personal de un hombre a punto de morir, el asesino a sueldo muy bien retratado por José Sacristán.

Entre las muchas opciones que propone en su programación San Sebastián, asomó el recuerdo del desaparecido Claude Chabrol, cuya voz se escucha en uno de los personajes de Le jour des corneilles, un largometraje de animación del realizador Jean-Christophe Dessaint, que narra la historia de un niño y su padre, refugiados en las profundidades de un bosque. Se proyectó en el marco de Nuevos Directores, sección que este año se independizó de Zabaltegi, para convertirse en el segmento más importante del festival, después de la competencia oficial, cuyo máximo galardón es la Concha de Oro al mejor film.

Fuente: lanacion.com

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