Colón ya tiene la mirada puesta en el partido que puede acercarlo un paso más al objetivo. Este lunes, el plantel sabalero volverá a entrenar después del descanso del domingo y pondrá en marcha la semana previa al cruce con Midland, programado para el sábado 14 de noviembre, a las 18, en el Brigadier López, por una nueva fase del Reducido de la Primera Nacional.
Iván Delfino tendrá por delante varios días de trabajo para terminar de delinear la formación y administrar las cargas de un equipo que llega de atravesar una exigente serie de jornadas con doble turno. El paréntesis que generó la llegada del Papa al país también le dio al cuerpo técnico un tiempo extra para atender cuestiones físicas y recuperar futbolistas que arrastraban molestias.
En ese escenario, dos nombres se suman a las alternativas del entrenador: Matías Budiño y Leandro Garate ya están nuevamente disponibles. Sin embargo, no todas son certezas. Franco García y Darío Sarmiento siguen bajo observación y serán evaluados a lo largo de la semana. Sus respuestas en los próximos entrenamientos serán las que definan si pueden meterse en la consideración.
Colón, además, afrontará la serie con una ventaja importante: por su posición, le alcanzará con empatar para conseguir la clasificación. Ese respaldo reglamentario le da un margen favorable, aunque la intención será resolver el partido en casa y evitar cualquier especulación. El grupo trabajará hasta el viernes por la mañana y a la noche quedará concentrado en el Hotel de Campo para esperar el encuentro en el Brigadier López.
La semana ya está en marcha y el desafío tiene nombre y apellido: Midland. Colón empieza a ajustar las últimas piezas, con dos regresos confirmados, dos incógnitas por resolver y una oportunidad concreta de seguir avanzando en la carrera por el segundo ascenso.