Gladys, La Bomba Tucumana, cerró su local de empanadas en el barrio porteño de Recoleta y cuestionó las políticas económicas del gobierno de Javier Milei. La cantante comunicó la decisión en Instagram, donde compartió una imagen de la inauguración y expresó su tristeza por el final del proyecto.
El negocio, llamado La Bomba Empanadas Tucumanas, había funcionado durante dos años y dos meses. “Hoy me toca despedirme de un sueño, y lo hago con el corazón partido”, escribió la artista al explicar que la situación económica la obligaba a tomar una decisión que hubiera querido evitar.
En su mensaje, puso especial énfasis en las consecuencias para los trabajadores. Señaló que detrás del emprendimiento había esfuerzo, ilusiones y personas que perdían su fuente de ingresos, a quienes consideró las más perjudicadas por el contexto y las políticas del Gobierno.
La intérprete de La pollera amarilla también agradeció a los clientes que acompañaron el negocio y expresó su deseo de volver a encontrarse con ellos en el futuro.
La dificultad para sostener el negocio
La posibilidad del cierre ya había aparecido en septiembre, cuando Gladys contó en una entrevista con TN que estaba evaluando la continuidad del local.
En aquella oportunidad, aclaró que el problema no era la falta de ventas y destacó que elaboraba empanadas artesanales para llevar los sabores de su provincia a Buenos Aires. También explicó que había destinado sus ahorros al proyecto, pero que no lograba mantenerlo: “No puedo sostener a mi negocio”, había expresado.
Finalmente, confirmó el cierre con una despedida a quienes habían acompañado su apuesta gastronómica.