Una fiesta de Halloween que reunió a unas 1.700 personas en un predio rural de la ciudad de Recreo fue desalojada tras una intervención conjunta del municipio y la Policía. El evento no contaba con los permisos ni la habilitación municipal correspondientes, y se constató la presencia de menores de edad y consumo de bebidas alcohólicas.
Según fuentes policiales, tampoco se había previsto un operativo de seguridad policial acorde con la cantidad de asistentes. Las invitaciones y la venta de entradas se habían difundido a través de la red social Instagram.
Peleas y asistencia médica
Una adolescente herida y otros pedidos de asistencia
A las 4:08, una madre informó que su hija de 14 años había sufrido un corte desde la frente hacia el cuero cabelludo durante la fiesta. Según el registro policial, la adolescente fue trasladada en ambulancia al Hospital Protomédico y luego, en un vehículo particular, al Hospital de Niños Orlando Alassia.
La mujer también manifestó que en el evento habían arrojado gas pimienta y que otro adolescente resultó afectado. Solicitó presencia policial en el hospital para aportar información. El reporte no precisó quién habría utilizado esa sustancia ni las circunstancias en las que la chica sufrió la herida.
Al llegar al predio, los efectivos tomaron conocimiento de que momentos antes se habían producido peleas entre menores de edad y traslados en ambulancia vinculados con el consumo de alcohol.
Entre los asistentes se sopecha que hubo adolescentes de 13 a 17 años, además de jóvenes mayores de edad.
Pese a los incidentes informados, el desalojo se realizó de manera ordenada. Para retirar a los participantes intervinieron colectivos y transportes contratados por la organización del evento, además de familiares que se acercaron a buscar a los menores.
Investigan a los organizadores
Las autoridades identificaron al propietario del campo y a los responsables de la organización, quienes, según la información recabada, son jóvenes mayores de edad, de entre 19 y 20 años.
Las actuaciones buscan establecer cómo se acordó el uso del predio y qué responsabilidades corresponden por la realización de una fiesta masiva sin las autorizaciones necesarias.
En el caso se dio intervención al Ministerio Público de la Acusación y al Juzgado de Faltas Municipal. También se remitirá información a la Secretaría de Servicios Privados de Seguridad, dependiente del Ministerio de Justicia y Seguridad de la provincia de Santa Fe.
Además, el personal policial y municipal recopiló publicaciones e imágenes de Instagram para incorporarlas al expediente y documentar tanto la convocatoria como las características del evento.