En Colón hay una cuenta que no pasa inadvertida en la recta final de la Primera Nacional: Alan Bonansea está al límite de tarjetas amarillas. El delantero suma cuatro amonestaciones y, si recibe una más, deberá cumplir una fecha de suspensión. Con el Reducido cada vez más cerca, su situación se convirtió en un aspecto a seguir dentro de la planificación del cuerpo técnico.
El Sabalero afrontará tres compromisos antes de entrar en la instancia decisiva por el segundo ascenso. Este sábado, desde las 18, recibirá a Almirante Brown en el estadio Brigadier López; luego visitará a Ciudad de Bolívar y cerrará la fase regular en Santa Fe ante Defensores de Belgrano. La intención es contar con Bonansea durante este tramo y que la eventual suspensión no lo deje afuera de un partido del Reducido.
La situación contrasta con la de Facundo Castet, quien alcanzó el límite de amonestaciones y no podrá jugar ante Almirante Brown. El lateral cumplirá la sanción en esta fecha y quedará habilitado para el cierre del campeonato, mientras que Bonansea deberá transitar los próximos encuentros con la posibilidad de una suspensión latente.
Una amarilla que puede condicionar la planificación
El escenario ideal para Colón sería que Bonansea pueda jugar los partidos que vienen y cumplir la sanción antes del comienzo del Reducido. Si no es amonestado ante Almirante Brown, el compromiso frente a Ciudad de Bolívar aparecerá como otra oportunidad para que se active la suspensión y quede disponible para el último encuentro de la fase regular.
De todos modos, la situación dependerá de lo que ocurra en la cancha. La intención es que la quinta amarilla llegue como consecuencia de una acción de juego, sin forzar una situación que pueda generar otro inconveniente deportivo o disciplinario.
Colón también necesita recuperar sus goles
El dato de las tarjetas aparece mientras el delantero intenta cortar una sequía frente al arco. Su último gol fue de penal ante Los Andes, hace tres fechas, y desde entonces tuvo oportunidades para convertir, aunque no logró aprovecharlas. Pese a esa falta de eficacia, su entrega y su trabajo colectivo lo mantienen como una pieza importante para Iván Delfino.
Sus alternativas en el puesto, Leandro Garate y Jerónimo Buosi, tampoco consiguieron afirmarse de manera sostenida, por lo que Bonansea continúa teniendo peso en la consideración del entrenador. Colón necesita que sus delanteros respondan en la parte más importante del año, cuando cada gol puede resultar decisivo.
Así, el atacante afronta un doble desafío: recuperar su capacidad goleadora y atravesar el cierre de la fase regular sin que las amonestaciones compliquen su disponibilidad. Colón necesita a Bonansea en la cancha, pero también pretende que llegue habilitado al Reducido, donde el objetivo será pelear por el regreso a Primera División.