El ministro de Economía, Luis Caputo, junto a una parte del equipo económico, participará este martes de la Reunión Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI), en Bangkok, Tailandia, durante la cual volverá a tomar contacto con la titular del organismo, Kristalina Georgieva.
El viaje se dará en medio de la tercera revisión del programa en curso, cuyo staff report aún no fue publicado por la misión que trabajó en Buenos Aires sobre el final de septiembre. El resultado final aún está pendiente de su aprobación o no, la cual desembolsaría un total de US$ 900 millones.
Si bien en el Gobierno descuentan que finalmente se aprobará la auditoría, resta conocer cómo será tratado el desvío fiscal que se produjo en el primer semestre. Una de las opciones es que el Gobierno haya solicitado un waiver por el incumplimiento.
Junto a Caputo estarán presentes el viceministro de Economía, José Luis Daza, y el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, entre otros. El ministro participará de los encuentros de los diferentes comités que forman la reunión y también del plenario de gobernadores.
El dato positivo es el sobrecumplimiento de la meta de reservas, luego de que el BCRA comprara casi US$15.000 millones. El tema energético y el impacto de la inteligencia artificial serán ejes centrales de las deliberaciones de la Asamblea.
El FMI respaldó el programa, aunque alertó sobre el derrame en la economía
En la última conferencia de prensa, el organismo respaldó el rumbo del programa económico, aunque admitió que el desafío es que la mejora económica que se observa en algunos sectores se expanda al resto de los segmentos productivos.
“Vemos que Argentina ha hecho un progreso muy significativo en pos de restaurar la estabilidad macroeconómica en un entorno de muy alta deuda e inflación disparada”, recordó la vocera del organismo, Julie Kozack, al tiempo que destacó que se vio “un gran declive en la inflación, se han reforzado la posición externa y las reservas y hemos visto mayor disciplina fiscal y un avance hacia el superávit fiscal”.
“Todas estas consideraciones son la base para un crecimiento sostenible en Argentina”, planteó.
Respecto al derrame en la economía, Kozack subrayó que “el foco actual de las conversaciones y los detalles del programa se centran en cómo Argentina puede consolidar la victoria en cuanto a la estabilización y extender esos logros”.
“Hay un reconocimiento conjunto entre las autoridades argentinas y el FMI sobre dos aspectos clave: el trabajo para reforzar la resiliencia argentina tiene que continuar y el crecimiento —hasta ahora concentrado en agricultura, energía y minería— debe ampliarse y volverse mucho más distribuido en todos los sectores económicos y entre los trabajadores”, agregó la portavoz.