Las pymes que buscan vender sus productos en otros países o incorporar tecnología importada enfrentan decisiones que pueden cambiar el rumbo de sus negocios. Encontrar mercados, conocer las reglas y acceder al financiamiento son parte de ese proceso, en un contexto que también obliga a algunas empresas a revisar cómo producen y dónde pueden competir.
Esos desafíos forman parte de la agenda de la Semana Comex en Santa Fe, de la que Comafi participa por segundo año consecutivo. En diálogo con LT10, Pablo Oillataguerre, licenciado en Comercio Exterior y gerente de Negocios Internacionales del banco, planteó que las pequeñas y medianas empresas pueden ganar protagonismo como proveedoras de sectores que demandarán productos y servicios.
El ejecutivo destacó el peso productivo de Santa Fe y consideró que sus pymes tienen posibilidades de aprovechar esa demanda. Mencionó especialmente a la minería, los hidrocarburos y el agro como actividades que necesitan una red de empresas para sostener su desarrollo.
“Es un momento de protagonismo”, sostuvo sobre el papel de las pymes. Desde su perspectiva, el desafío para las entidades financieras es conocer la situación de cada negocio y acompañarlo con herramientas adecuadas.
El miedo a dar el primer paso
Oillataguerre describió un escenario de consultas diversas: empresas que quieren exportar pero todavía no se animan, otras que necesitan incorporar bienes de capital y algunas que deben repensar su actividad para encontrar nuevas oportunidades.
“Hay desde el que no se anima a exportar porque tiene miedo a mercados del exterior”, explicó. Según su evaluación, las herramientas de asesoramiento y las posibilidades de dar los primeros pasos fuera del país son hoy más accesibles que años atrás.
En ese recorrido, recomendó acercarse tanto a los bancos como a las cámaras empresariales y de comercio. Señaló que esas entidades pueden ayudar a identificar mercados y necesidades que todavía no están cubiertas, además de orientar a las empresas sobre los cambios en el comercio internacional.
Asesoramiento y crédito según cada empresa
Sobre los servicios de Comafi, mencionó el asesoramiento normativo, la orientación sobre mercados y el apoyo financiero mediante líneas de crédito del exterior. También explicó que el banco trabaja con productos diseñados en función de las necesidades particulares de sus clientes.
El diferencial, afirmó, está en el trato directo y el conocimiento del negocio. Para el ejecutivo, acompañar a una pyme requiere entender qué necesita, en qué etapa se encuentra y cuál es el momento adecuado para ofrecerle una herramienta financiera.
“Es entender qué es lo que necesita en el momento que necesita esa pyme”, resumió. En esa línea, sostuvo que el vínculo no debe limitarse a ofrecer los productos que una entidad busca colocar.
Alimentos, tecnología y financiamiento
Consultado por las posibilidades de la industria alimenticia, Oillataguerre consideró que existe espacio para ampliar las ventas al exterior, aunque vinculó ese potencial con la necesidad de modernizar la producción. Mencionó la incorporación de tecnología y la participación en foros internacionales como caminos para conocer herramientas que permitan mejorar la competitividad.
Su visión favorable sobre las oportunidades convive con una dificultad que reconoció durante la entrevista: el costo del financiamiento interno. Ante la consulta por el endeudamiento de empresas y la disponibilidad de préstamos, señaló que Argentina todavía tiene pendiente contar con tasas competitivas.
También sostuvo que la estabilidad y las reglas claras permiten a los bancos proyectar un acompañamiento más prolongado. “Las empresas necesitan una macro ordenada”, expresó, y planteó la necesidad de que esa estabilidad llegue a la actividad cotidiana de los negocios.
Para las pymes que evalúan comenzar a exportar, su recomendación fue buscar asesoramiento, conocer las oportunidades de su sector y prepararse para responder a nuevas demandas. El acompañamiento, insistió, es una pieza clave para animarse a operar en mercados internacionales.