La oposición en la Cámara de Diputados convocó a una sesión especial para el próximo 15 de octubre con el fin de derogar el DNU 70/23, medida que de prosperar haría caer la normativa vigente y repondría la legislación anterior. Al analizar este escenario en diálogo con LT10, Pighin sostuvo que la posible anulación de la norma afectaría la estabilidad alcanzada en el mercado de arrendamientos. "Sería un retroceso muy grande", enfatizó el dirigente al recordar la drástica escasez de oferta bajo la regulación previa, cuando la capital provincial no superaba los 120 inmuebles disponibles en alquiler.
En su análisis sobre la inestabilidad normativa que ha atravesado el sector en los últimos años, el representante inmobiliario repasó las complicaciones derivadas de la convivencia entre marcos legales sucesivos. Según Pighin, las continuas modificaciones no beneficiaron a ninguna de las partes y perjudicaron el desarrollo de las inversiones en el sector. "Llegamos a convivir casi con tres leyes de alquiler que realmente no le dan ninguna seguridad jurídica ni al propietario, ni al inquilino, ni a los inversores", remarcó al cuestionar la falta de previsibilidad.
Respecto del comportamiento del mercado bajo la desregulación, el titular de la entidad brindó estadísticas sobre los niveles de morosidad y las cancelaciones de contratos en el último trimestre. Explicó que la mora registró un aumento acotado al pasar del 1,8% al 2,5%, mientras que las rescisiones anticipadas crecieron de niveles del 0,3% a cerca del 3%. Sin embargo, destacó que la mayor oferta actual brinda opciones más accesibles a las familias sin asumir penalizaciones elevadas. "Hoy tienen para elegir y arrancar con un nuevo alquiler que va a estar muchas veces por debajo de lo que están pagando", indicó Pighin.
Asimismo, Pighin señaló que los propietarios muestran una mayor predisposición a ajustar los valores pretenciosos para conservar a sus inquilinos, en un contexto donde el tiempo de colocación de una propiedad pasó de 15 a entre 30 y 45 días. En relación con los ajustes de precio, confirmó que predomina la actualización trimestral o cuatrimestral basada en el ICL o el IPC, registrándose también un incremento en los esquemas semestrales. "Hay muchos propietarios que cuando se vencen los alquileres nos dicen 'creo que estamos un poquito arriba del valor de plaza, pongamos precio valor de plaza, no quiero que se vaya el inquilino'", ejemplificó el especialista.
Finalmente, el dirigente inmobiliario aclaró que ante una eventual derogación parlamentaria, los contratos suscritos bajo el DNU 70/23 mantendrán su validez hasta la fecha de vencimiento, dado que las leyes no se aplican con efecto retroactivo. No obstante, advirtió sobre los perjuicios de alterar constantemente las condiciones de contratación en el país. "No se puede estar a los banquinazos en forma permanente con algunos temas en la Argentina, de un lado para el otro, sin reglas de juego claras y duraderas", concluyó Pighin.