Novak Djokovic (11° del ranking mundial) volvió a salir a escena en el ATP 500 de Beijing tras su triunfo inicial. En esta ocasión, por los octavos de final, ante un tenista local: Yunchaokete Bu (104°). En un partido en el que sufrió por demás, el ex número 1 del mundo remontó y se impuso por 4-6, 7-6 (2) y 6-2.
El comienzo de partido fue cuesta arriba para el jugador de 39 años, y 24 veces campeón de Grand Slam. Su rival se mantuvo firme con el servicio de principio a fin y logró quedarse con un break ante Novak en el séptimo game, después de varios puntos de quiebre a su favor. De ahí en más, el local no soltó la ventaja y sorprendió al finalista de Australia.
En el segundo capítulo del match, Djokovic empezó quebrando por primera vez en el juego y adelantándose por 3-1. Sin embargo, nuevamente sufrió problemas físicos -requirió MTO- y la consecuencia fue ceder su saque nuevamente. En esa sintonía, todo desencadenó en un tiebreak decisivo para decantar el futuro del compromiso. En el desempate, la jerarquía del nacido en Belgrado pesó más y se lo abrochó por 7-2.
Hasta ahí duró la paridad del juego, ya que rápidamente, en el set final, Djokovic se anotó dos quiebres consecutivos para imponer una distancia entre ambos definitiva. Finalmente, Djokovic se quedaría con la victoria en tres parciales y anotó su nombre en los cuartos de final de Beijing. Espera en dicha instancia por el vencedor del duelo entre Alexander Zverev (2°) y Juncheng Shang (253°).
Djokovic, previamente a esta edición, disputó seis veces el ATP 500 de Beijing y fue campeón en todas y cada una de ellas: 2009, 2010, 2012, 2013, 2014 y 2015, respectivamente. 11 años después, Novak arribó nuevamente buscando estirar esta histórica marca. Hasta el momento, presente 31 victorias en 31 partidos.