Sociedad - aterosclerosis

Viernes 02 de Octubre de 2026 - 11:16 hs

Uno de cada trece adultos menores de 30 años presenta placa arterial oculta

Más de la mitad de 16,000 adultos aparentemente sanos mostró signos de aterosclerosis, afectando a 1 de cada 13 personas entre 18 y 29 años. La imagenología arterial podría detectar enfermedades cardiovasculares años antes de los síntomas.

Actualizado: Viernes 02 de Octubre de 2026 - 11:17 hs

Un reciente estudio internacional reveló que la aterosclerosis, el proceso de acumulación de placa en las arterias que puede llevar a enfermedades cardiovasculares, está presente en personas jóvenes que parecen saludables. Este hallazgo es alarmante, dado que más de la mitad de los 16,000 adultos evaluados mostraron signos de esta afección, y aproximadamente uno de cada trece participantes de entre 18 y 29 años ya tenía evidencia de placa arterial.

La investigación fue liderada por el Profesor Henning Bundgaard, del Rigshospitalet en Copenhague, y el Dr. Borja Ibáñez, director científico del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC). Los resultados fueron presentados en una sesión especial del Congreso ESC 2026 y publicados en el New England Journal of Medicine.

El estudio forma parte de la primera fase del proyecto REACT, una de las investigaciones más grandes para examinar cómo se desarrolla la aterosclerosis silenciosa a lo largo de la vida adulta. Esta iniciativa, financiada por la Fundación Novo Nordisk, busca transformar la prevención cardiovascular a través de un enfoque de medicina de precisión basado en la identificación temprana de la aterosclerosis.

La aterosclerosis es la principal causa de enfermedades cardiovasculares, que pueden manifestarse como infartos o accidentes cerebrovasculares. Aunque tener placa arterial no implica necesariamente que una persona desarrollará síntomas, es un indicador de riesgo significativo. Cada año, aproximadamente 20 millones de personas en todo el mundo mueren por enfermedades cardiovasculares, siendo la aterosclerosis responsable de la mayoría de estas muertes.

Uno de los aspectos más preocupantes de esta enfermedad es su desarrollo silencioso. La placa puede acumularse en las arterias durante décadas sin presentar signos evidentes. El Dr. Ibáñez destacó que el estudio REACT propone un cambio de paradigma: en lugar de estimar el riesgo cardiovascular basándose en factores tradicionales como la presión arterial y el colesterol, se buscará detectar directamente la enfermedad mediante técnicas de imagen antes de que se presenten los síntomas.

La primera fase del estudio incluyó a 16,808 personas de entre 18 y 70 años, sin antecedentes de enfermedades cardiovasculares. Todos los participantes se sometieron a técnicas avanzadas de imagen para identificar la placa en tres áreas principales: las arterias carótidas en el cuello, las arterias femorales en las piernas y las arterias coronarias que suministran sangre al corazón.

Los hallazgos mostraron que la aterosclerosis puede aparecer sorprendentemente temprano en la vida adulta. Aproximadamente uno de cada trece participantes jóvenes presentó signos de la enfermedad en al menos una arteria. La prevalencia aumentó significativamente con la edad, alcanzando aproximadamente el 90% entre los participantes de 60 a 70 años.

El estudio también reveló patrones de prevalencia diferentes entre hombres y mujeres. En los hombres, la prevalencia comenzó a aumentar a edades más tempranas, mientras que en las mujeres, el aumento más pronunciado se observó entre los 40 y 60 años, coincidiendo con la transición menopáusica.

Los investigadores subrayaron que las evaluaciones de riesgo cardiovascular tradicionales a menudo pasan por alto muchos casos existentes de aterosclerosis silenciosa. Esto sugiere que una persona puede parecer tener un riesgo cardiovascular relativamente bajo según medidas tradicionales, mientras que la placa ya se está desarrollando en sus arterias.

El futuro de la prevención cardiovascular debe ser más preciso y personalizado. Identificar la aterosclerosis en sus primeras etapas permitirá intervenciones más tempranas y tratamientos más efectivos, contribuyendo a reducir la carga de enfermedades cardiovasculares. El Profesor Bundgaard enfatizó que estos hallazgos ofrecen la oportunidad de replantear cómo se lleva a cabo la prevención cardiovascular.

Fuente: Cadena3

Seguí leyendo