El endeudamiento de los hogares argentinos atraviesa un escenario crítico marcado por el deterioro financiero y el avance constante de la mora. En el marco de una segunda reunión informativa entre las comisiones de Finanzas y de Defensa del Consumidor de la Cámara de Diputados de la Nación, se analizó el último relevamiento de la consultora Management & Fit sobre 2.600 casos nacionales, el cual reflejó un aumento de la dependencia del crédito para costear necesidades elementales. Ante esta problemática, el economista Germán Rolandi sostuvo en LT10 que los atrasos en los pagos superiores a 90 días tienden a consolidarse debido a la retracción de los ingresos reales de la población.
Según explicó el docente e investigador de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), el fenómeno responde a una dinámica previa donde las familias tomaron compromisos financieros esperando una recuperación que finalmente no se produjo. "El proceso de endeudamiento que se produjo desde fines del 24 hasta mediados del 25, la gente lo hacía pensando que los ingresos se iban a recuperar; cuando eso se quiebra, la gente ve que sus ingresos caen y ahí es donde el escenario de incertidumbre empezó a crecer", detalló el especialista. En ese contexto, la destrucción de empleo formal y el estancamiento de la actividad agravan las posibilidades de cumplimiento.
Un factor clave identificado en el análisis periodístico fue la irrupción masiva de las billeteras virtuales y las empresas fintech, junto con la eliminación de los límites máximos para los rendimientos crediticios. De acuerdo con Rolandi, estas aplicaciones otorgan préstamos a un solo clic pero a costos muy superiores a los de la banca tradicional. "La fintech brindó una facilidad y una masividad mucho más profunda; muchas familias en momento de necesidad lo único que miraban era si podían pagar la cuota, no importaba la tasa", afirmó, advirtiendo que los recargos por mora pueden alcanzar hasta un 700% anual y triplicar o cuadruplicar el monto inicial.
Respecto a los proyectos en el Congreso, el economista descartó la viabilidad de condonar deudas de forma masiva para evitar que "pagan justos por pecadores" y se generen abusos en el sistema. En su lugar, demandó una intervención activa del Estado mediante el Banco Central para fijar topes y brindar previsibilidad. "El gobierno eliminó todos los topes de tasa de interés y eso hace que en momentos de volatilidad el deudor termine con un nivel de incertidumbre muy elevado", enfatizó.
Para revertir este panorama, el analista sugirió que el Banco Central otorgue liquidez a las entidades bancarias y subsidie de manera acotada las tasas de refinanciación, permitiendo que las personas endeudadas por fuera del circuito formal se reintegren. Remarcó que los bancos poseen herramientas para evaluar la capacidad de pago individual y diseñar planes adecuados a cada hogar. Sin un marco regulatorio que contenga los costos de financiación e informe con claridad a los usuarios, concluyó que la espiral del crédito continuará absorbiendo los ingresos familiares.