El capítulo de Kevin Zenón en Boca llegó a su final tras ser presentado en Atlas de México, que acordó la compra del 100% de los derechos económicos por 6.000.000 de dólares. Mientras el correntino ya entrena en su nuevo club, en Santa Fe hay otra parte de la historia que todavía está abierta.
Unión tenía el 20% de los derechos económico por lo que, sobre el monto informado de la transferencia, debería percibir alrededor de 1.200.000 dólares. La cuestión que todavía no está del todo clara es cómo y cuándo llegará ese dinero a las arcas del Tate. La operación con Atlas no sería cancelada de contado: según trascendió, los 6.000.000 de dólares fueron acordados en cinco cuotas, con el último pago previsto para diciembre de 2027.
Por eso, más allá de que la cifra ya está establecida, falta conocer la letra chica que determine el calendario de pagos y, puntualmente, cómo se instrumentará el porcentaje correspondiente a Unión.
Un problema que no es nuevo
La situación cobra otra dimensión si se la pone en contexto con otros ingresos que Unión todavía tiene pendientes de cobro. Uno de los principales es el caso de Juan Ignacio Nardoni. El mediocampista fue transferido por Racing a Inter de Porto Alegre y Unión tenía el 30% de los derechos económicos. La institución santafesina mantiene un reclamo con Racing por el dinero que le corresponde, una situación que también aparece vinculada a otras obligaciones pendientes entre ambos clubes. Las cifras publicadas sobre aquel traspaso hablan de 8.000.000 de dólares fijos por el 80%, además de variables, con una parte correspondiente al Tate.
Firmado y oficialmente Rojinegro. 😮💨✍️
— Atlas FC (@AtlasFC) September 15, 2026
¡Bienvenido a casa, Kevin Zenón! ❤️🖤#ParaLaFielPorLaFielYConLaFiel pic.twitter.com/sUOnG2UOJH
Es decir, hay dinero importante generado por futbolistas formados en Unión que todavía depende de los tiempos y condiciones de distintas operaciones para transformarse efectivamente en recursos disponibles para el club. Zenón es ahora el caso más reciente: 1.200.000 dólares que aparecen en el horizonte, pero cuyo ingreso no necesariamente será inmediato. Ahí aparece una cuestión central para la economía del Tate: no es lo mismo tener millones de dólares a cobrar que tenerlos disponibles en la cuenta.
Unión tiene varios millones dando vueltas por transferencias de jugadores. La pregunta, ahora, es cuándo esos dólares dejarán de estar en los papeles y llegarán efectivamente a Santa Fe.