El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, advirtió sobre un cambio drástico en la estrategia del Gobierno nacional frente a la disputa de soberanía por las Islas Malvinas. En diálogo con LT10, el funcionario sostuvo que la posición oficial refleja un giro de 180 grados respecto al tratamiento del reclamo en la Cancillería y apuntó contra el impacto económico del avance de la pesca e hidrocarburos bajo control británico.
"Estamos indiscutiblemente ante un viraje de 180 grados de lo que había sido la validez de la postura histórica en la Cancillería, sustentado en las propias declaraciones del Presidente de la Nación. Esto no se reduce a una frase de idolatría hacia Margaret Thatcher, sino a una serie de acciones objetivas: la visita de David Cameron reivindicando sus derechos sobre las islas; la designación de Fernando Iglesias —quien escribió libros a favor de la autodeterminación kelper— en la Embajada ante la Unión Europea; la falta de objeción ante los ejercicios militares británicos; la inactividad del Observatorio Parlamentario y la parálisis del Consejo Nacional de Asuntos Relativos a Malvinas, creado para consolidar una política de Estado", enumeró Dachary.
Consultado sobre los anuncios orientados a frenar las operaciones hidrocarburíferas en el Atlántico Sur, el funcionario fueguino remarcó la importancia de resguardar el patrimonio natural. "Más allá del análisis político, uno prefiere rescatar lo positivo: frenar la sangría de nuestros recursos naturales. Principalmente en la pesca, que representa el 58 % de la economía de las Islas Malvinas, y en el futuro cercano, los hidrocarburos. Esto tiene una gravedad complementaria: históricamente existió un sector de la sociedad británica crítico de la presencia colonial por el alto costo de mantenimiento a 13.000 kilómetros. Si la explotación petrolera se consolida, la ocupación pasará a ser autosustentable", explicó.
Respecto al proyecto petrolero Sea Lion y las gestiones internacionales, Dachary reveló que las provincias no fueron consultadas de manera previa, aunque celebró que se adopten reclamos históricos. "Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur es la provincia que jurisdiccionalmente abarca a las Malvinas. No se pueden tomar decisiones tan trascendentales sin involucrar al Gobernador. En marzo de este año presentamos ante la Comisión de Valores de Israel una denuncia contra Navitas Petroleum, una de las firmas involucradas en el saqueo de nuestros recursos, para intentar desfinanciar la exploración. Nos alegra que algunos de estos reclamos hayan sido tomados", indicó.
Un Consejo Asesor paralizado por tres años
En relación con el entramado institucional que respalda el reclamo soberano, Dachary remarcó la necesidad de reactivar las herramientas creadas por ley. "El Observatorio Parlamentario en el Congreso hace años que no funciona, cuando es una institución clave para el seguimiento de la normativa. Por su parte, el Consejo Asesor de Malvinas tuvo solo una sesión durante la gestión de la canciller Diana Mondino y estamos por cumplir tres años de inoperatividad. Que no funcione implica que la Cancillería incumpla una ley nacional pensada para asegurar una política de Estado de largo plazo", criticó.
Finalmente, el secretario fueguino analizó las dos posturas históricas de la diplomacia argentina tras el retorno de la democracia. "Cada vez que hay una alternancia, Argentina elige entre encarecer los costos operativos de la ocupación o facilitárselos. Firmar pactos para rehabilitar vuelos que terminan usando los operarios petroleros o cooperar en materia pesquera es facilitarle las cosas al Reino Unido. La reapertura de negociaciones en el marco de la ONU exige incomodar y hacer cada vez más costosa la presencia británica; cuando un imperio se desprende de una colonia es porque la ocupación se le vuelve insostenible", concluyó.