La Feria del Libro de Santa Fe iniciará una nueva edición con la distinguida presencia de la escritora Marilyn Contardi, quien reside actualmente en Colastiné Norte y asumirá el discurso inaugural. La autora destacó que esta celebración anual representa una oportunidad única para romper con el trajín cotidiano y sumergirse en la lectura. Para Contardi, la feria representa "un lugar de encuentros ahí de entre lectores y autores", configurándose como una cita obligada para todos los apasionados por las letras en la región.
La presentación formal tendrá lugar esta tarde a las 19:00 horas, momento en el cual la escritora brindará una conferencia titulada "Entre experiencia e imaginación". Fiel a su estilo dinámico e independiente, Contardi adelantó que planea salirse un poco de los márgenes previstos de la temática para no encerrarse en sus propias palabras. La disertación abordará la estrecha relación entre las vivencias acumuladas por el autor a lo largo del tiempo y la capacidad creativa que flota sobre la realidad cotidiana.
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada inaugural será el homenaje que recibirá la intelectual santafesina por su valiosa y extensa trayectoria en las artes locales. La escritora, que transitó por el histórico Instituto de Cine de la Universidad Nacional del Litoral junto a figuras de la talla de Juan José Saer, confesó con timidez sentirse muy asombrada por la magnitud del reconocimiento público. Respecto a este tributo que recibirá, describió con asombro que la situación es equiparable a cuando "te largan un foco de luz que vos no te lo esperabas".
Respecto a su dinámica creativa, la escritora —cuyo libro compilatorio se titula precisamente En constante inconstancia— reveló que no posee un horario, método de orden, ni ritual rígido para sentarse frente a la hoja en blanco. La autora explicó que su inspiración obedece a un flujo libre y espontáneo, desmarcado de las exigencias estructuradas que rigen otras actividades. En este sentido, sentenció que "la escritura del poeta lírico, es más bien una cosa que no obedece tanto a las cosas de orden, de método, sino que te vienen o no te vienen".
Finalmente, al reflexionar sobre la modernidad y el proceso físico de la creación artística, Contardi admitió que prefiere seguir escribiendo a mano a pesar de usar ocasionalmente una computadora para registrar sus obras. Además, manifestó cierta distancia con el uso de las tecnologías modernas, a las cuales caracterizó de forma mesurada como "un poco avasalladoras".