El Gobierno pondrá a disposición de los bancos $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES para impulsar el otorgamiento de nuevos créditos hipotecarios. La primera licitación está prevista para la próxima semana.
El esquema busca revertir la desaceleración de los préstamos UVA y resolver una dificultad histórica del sistema financiero argentino: los bancos captan depósitos de corto plazo, pero necesitan fondos durante períodos mucho más extensos para financiar viviendas.
“El monto que estaríamos licitando de $2 billones daría soluciones habitacionales para 17.000 o 18.000 familias”, aseguró el ministro de Economía, Luis Caputo, durante la presentación de la iniciativa.
Cómo se distribuirán los fondos
El dinero será adjudicado mediante diez licitaciones de $200.000 millones cada una. Los bancos podrán acceder a dos modalidades de financiamiento: una a un año, con una tasa mínima de UVA más el 2,50 %, y otra a cinco años, con UVA más el 4,50 %.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) colaborará con el FGS en la organización de las subastas y controlará que las entidades destinen los recursos recibidos a generar hipotecas dentro de los plazos establecidos.
Caputo aclaró que la ANSES no otorgará directamente los préstamos ni asumirá el riesgo de que los clientes dejen de pagar. “El FGS simplemente provee de liquidez a los bancos y son los bancos los encargados de dar el crédito, evaluar ese crédito y correr las consecuencias naturales de ese negocio”, explicó.
Condiciones para los préstamos
Los créditos hipotecarios financiados mediante este programa deberán tener un plazo mínimo de 15 años y una tasa máxima de UVA más el 7,50 %. Cada operación podrá alcanzar hasta 150.000 UVA.
Como ejemplo, el ministro señaló que, para comprar una vivienda valuada en USD 106.667, una familia necesitaría acreditar ingresos mensuales por $3.460.391. La cuota inicial sería de $865.089 para un préstamo a 25 años con una tasa de UVA más el 7 %.
Los valores corresponden a una simulación oficial y pueden modificarse según la evolución de la UVA, las condiciones ofrecidas por cada banco y el monto solicitado.
El equipo económico espera que el programa amplíe un mercado que continúa siendo reducido. Según Caputo, los créditos hipotecarios representan cerca del 2 % del Producto Bruto Interno (PBI) argentino, frente al 27 % registrado en Chile y a niveles que llegaron al 75 % en Estados Unidos.