El sector lechero sumó un hito tecnológico con la inauguración del primer tambo 100% robotizado de la raza Jersey en el país. El establecimiento "Jersey Más", ubicado en la localidad de María Juana, implementa un sistema automatizado de ordeño voluntario y tecnología de origen sueco que promete transformar la gestión del rodeo.
Adrián Dalmasso, agrónomo y productor lechero a cargo del proyecto, explicó en diálogo con LT10 que la iniciativa surgió hace unos seis años tras una extensa tradición familiar en la actividad. "Venimos de una familia lechera de más de 40 años. Tras el fallecimiento de mi hermano el tambo se cerró, pero seis años atrás decidimos reabrirlo apostando por la raza Jersey y la tecnología de punta", detalló.
El sistema funciona en un galpón de 120 por 30 metros donde entre 220 y 240 vacas permanecen bajo estabulación permanente con circuito de libre circulación. Cada animal dispone de su propia cama, alimentadores, bebederos, rascadores desestresantes y puertas inteligentes de tres vías que guían de manera voluntaria el tránsito hacia el robot de ordeño o de regreso a los sectores de descanso y alimentación según su estado.
A diferencia del ganado Holando, cuya frecuencia promedio en tambos robotizados es de 2,8 ordeños diarios, la menor producción en volumen pero mayor concentración de sólidos en la leche Jersey permite elevar la frecuencia a un promedio de entre 3 y 3,2 ordeños por día por animal.
Dalmasso destacó las ventajas cualitativas y sanitarias de la automatización: "El robot trabaja por cuarto mamario de forma independiente. Si detecta anomalías o indicios de mastitis, separa automáticamente esa leche, envía una alerta al sistema y deriva a la vaca al área de enfermería. Esto nos permite ganar entre uno y dos días en la detección preventiva". Asimismo, el monitoreo mediante collares inteligentes eleva la efectividad en la detección de celos por encima del 95%.
El emprendimiento, impulsado por la tercera generación familiar, contempla además un perfil académico. Mediante un convenio con la Facultad de Ciencias Agrarias y Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), en Esperanza, las instalaciones funcionarán como un centro de investigación y desarrollo. "Es una forma de devolver lo que recibimos y generar docencia a partir de los miles de datos diarios que aporta el sistema", concluyó el productor.