Myspace prepara un nuevo relanzamiento con el objetivo de recuperar protagonismo en un mercado dominado por Facebook, Instagram y otras plataformas. La propuesta busca diferenciarse de las redes actuales con una experiencia menos dependiente de algoritmos y del desplazamiento constante de contenidos.
Aunque todavía no hay una fecha confirmada, los actuales propietarios, Tim y Chris Vanderhook, aseguraron que el proyecto continúa en marcha y que seguirán intentando devolverle relevancia a una de las plataformas que marcó el inicio de la era de las redes sociales.
La nueva etapa apunta a construir un espacio digital «más auténtico y menos adictivo», según explicaron sus responsables. La idea es alejarse de los sistemas diseñados para mantener a los usuarios conectados durante largos períodos y ofrecer una experiencia diferente a la que hoy predomina en internet.
«Realmente intentamos modernizarla, pero en ese momento era una empresa diferente. Ya no era el mismo Myspace», recordó Tim Vanderhook sobre los anteriores intentos de renovación.
Su hermano, Chris, atribuyó parte de las dificultades a los sucesivos cambios de conducción que atravesó la compañía. «Para ese momento, ya habían pasado por otros cuatro equipos de gestión y directores ejecutivos. Nosotros íbamos a ser los quintos, y creo que muchas personas simplemente ya estaban cansadas», señaló.
Pese a los obstáculos, los propietarios mantienen la apuesta. «Y si ese no funciona, lo intentaremos otra vez», afirmó Tim Vanderhook.
De líder mundial a red de nicho
Myspace fue creada en 2003 y se convirtió rápidamente en una de las redes sociales más populares del mundo. La posibilidad de personalizar los perfiles, compartir música y elegir a los conocidos «Top Friends» definión la experiencia digital de toda una generación.
Entre 2005 y 2008, la plataforma lideró el mercado global. Sin embargo, el crecimiento de Facebook comenzó a desplazarla y, en 2009, la red fundada por Mark Zuckerberg la superó en tráfico mundial y visitantes únicos en Estados Unidos.
La pérdida de usuarios se aceleró luego de la compra de Myspace por parte de News Corporation en 2005. Los problemas de rendimiento, la lentitud del sitio y el aumento de la publicidad afectaron la experiencia, mientras Facebook avanzaba con una interfaz más simple y una identidad basada en los nombres reales.
Aunque Myspace nunca desapareció por completo y mantuvo una presencia vinculada principalmente con la música, su influencia quedó muy lejos de los años en los que fue una de las páginas más visitadas del planeta.
El nuevo relanzamiento buscará recuperar parte de esa identidad, aunque deberá hacerlo en un ecosistema digital muy diferente y frente a plataformas con miles de millones de usuarios.
Tom Anderson, cofundador de Myspace y recordado como el «primer amigo» de quienes abrían una cuenta, no participará de esta nueva etapa. Anderson vendió la empresa en 2005 y no está previsto que regrese al proyecto.