El pase de David Romero a Boca quedó al borde de caerse luego de que Tigre recibiera propuestas cercanas a los 12 millones de dólares desde Europa y Emiratos Árabes Unidos, una cifra que la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme no está dispuesta a igualar para cumplir con el pedido de Rodolfo Arruabarrena de sumar otro centrodelantero.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, en Victoria consideran que el atacante de 23 años será transferido durante el actual mercado de pases y su destino más probable estaría en Europa, donde Parma y Sevilla presentaron propuestas y mantienen conversaciones para contratarlo. Además, la prioridad del propio futbolista también sería continuar su carrera en el Viejo Continente.
A esos dos interesados se agregó Al Jazira, club de Abu Dabi que compite en la liga de Emiratos Árabes Unidos, y no de Arabia Saudita. La institución asiática estaría dispuesta a acercarse a la valuación de Tigre y ofrecerle al jugador un contrato considerablemente superior al que podría percibir en el fútbol argentino.
Ante ese panorama, Boca comenzó a perder terreno. El Xeneize había trabajado en una fórmula que incluía dinero, porcentajes de futbolistas y posibles préstamos, pero no contempla desembolsar los 12 millones de dólares que podría recibir el Matador desde el exterior.
El presidente de Tigre, Martín Suárez, había reconocido la existencia de propuestas provenientes de Boca, España, Italia y Emiratos Árabes Unidos. También anticipó que, ante condiciones económicas similares, el club podía priorizar su buena relación con el Xeneize, aunque aclaró que una oferta superior desde el extranjero inclinaría la operación.
Romero no participó del último encuentro de Tigre ante Nacional de Uruguay por la Copa Sudamericana, ya que la dirigencia espera resolver su salida en los próximos días. El delantero fue una de las revelaciones del primer semestre, durante el cual convirtió 11 goles en 19 partidos.
El conjunto de Victoria adquirió en enero la totalidad de su ficha a Talleres de Córdoba y le firmó un contrato hasta diciembre de 2030, por lo que cuenta con una posición favorable para negociar y no tiene urgencias contractuales para desprenderse del atacante.
La posible caída de la negociación obligaría a Boca a profundizar la búsqueda de otras alternativas. Arruabarrena pretende incorporar un nueve debido a la delicada situación física de Adam Bareiro, quien fue sometido a un bloqueo por una hernia de disco lumbar y podría necesitar una intervención quirúrgica si el tratamiento no ofrece resultados.
Con Luciano Gondou y Lucas Passerini también dentro de la lista, la dirigencia deberá definir hasta dónde está dispuesta a invertir para reforzar un ataque que quedó condicionado por la lesión de Bareiro y el rendimiento irregular de las demás opciones disponibles.