El hombre de 35 años que fue trasladado al hospital José María Cullen tras ingresar con una manguera de riego alojada en el esófago continúa internado en estado delicado. El caso, que generó conmoción por las particulares circunstancias en las que ocurrió, sigue bajo seguimiento médico mientras la Justicia investiga cómo se produjo el episodio.
El paciente había sido derivado desde Coronda luego de que los profesionales lograran retirar el cuerpo extraño. Según la reconstrucción inicial, el hecho ocurrió en una zona rural de Arocena, en un contexto de consumo de estupefacientes. La principal preocupación médica se centra en las graves lesiones provocadas en la garganta y el tórax.
En diálogo con LT10, el director del hospital Cullen, Bruno Moroni, actualizó el estado de salud del paciente y explicó que "es un paciente de 35 años que ingresó por cuerpo extraño a nivel de orofaringe".
El médico detalló que, tras su ingreso, se realizaron distintos estudios para evaluar la gravedad de las lesiones. "Se le realizaron estudios complementarios donde se constata indemnidad de la vía aérea y se presenta una lesión a nivel de la hipofaringe", indicó.
Moroni precisó además que el hombre sufrió complicaciones que obligaron a una rápida intervención médica. "Presentaba neumotórax bilateral, por lo que se le colocó tubo de drenaje pleural bilateral", señaló al describir el cuadro clínico.
Respecto de la evolución, el director del Cullen explicó que el paciente permanece internado en la Unidad de Terapia Intensiva con asistencia respiratoria. "Actualmente se encuentra en unidad de terapia intensiva, en asistencia mecánica respiratoria, con tratamiento antibiótico y pronóstico reservado", afirmó.