La invitación oficial del Gobierno de Santa Fe para que el papa León XIV visite Rosario reavivó el debate sobre la posibilidad de que la ciudad sea incluida en una eventual gira por la Argentina. Si bien el itinerario aún no fue confirmado por el Vaticano, el contexto abre interrogantes sobre el peso histórico y pastoral que podría tener la provincia dentro de ese recorrido.
En ese marco, el profesor, historiador e investigador del Conicet Diego Mauro analizó en diálogo con LT10 los argumentos que podrían respaldar una escala en Rosario. Aunque admitió que el escenario es complejo por el estado avanzado de la organización del viaje, sostuvo que la ciudad tiene características que dialogan con el perfil y las prioridades del actual pontífice.
Mauro recordó que la única visita de un Papa a la provincia fue la de Juan Pablo II en 1987 y señaló que, desde una mirada histórica, otras ciudades como Santa Fe o Córdoba cuentan con un fuerte legado del catolicismo colonial. Sin embargo, explicó que Rosario ofrece otros elementos que la vuelven significativa.
"Los argumentos tenían que ver ahí un poco con el proyecto pastoral, el proyecto, si vos querés, político y teológico del Papado de León XIV, en el que había algunos puntos de sintonía con aspectos de la historia de la ciudad de Rosario", explicó.
Entre esos aspectos destacó el desarrollo del catolicismo social durante la primera mitad del siglo XX. "Uno de esos era la fuerza del catolicismo social, que es algo con lo que el Papa se identifica y que en Rosario fue muy fuerte, sobre todo en la primera mitad del siglo XX. O sea, Buenos Aires y Rosario son las dos ciudades con un catolicismo social más pujante", afirmó.
El historiador también remarcó el carácter inmigratorio y plural de la ciudad, un rasgo que, a su entender, se vincula con el mensaje que impulsa León XIV. "La ciudad tuvo la capacidad de integrar una diversidad inmigratoria y religiosa a principios del siglo XX importante. Entonces yo diría que, después de Buenos Aires, es la ciudad más dinámica en este sentido", indicó.
En ese sentido, relacionó esa historia con el discurso del actual Papa. "En un mundo en donde los gobiernos de la derecha norteamericana con Donald Trump proponen levantar muros, el Papa, en continuidad con Francisco, propone tender puentes", expresó.
No obstante, Mauro consideró que la posibilidad de incorporar a Rosario en esta visita es reducida. "Yo creo que, de todos modos, no se va a realizar", sostuvo, y explicó que el cronograma ya estaría prácticamente definido. "Me parece que eso llegó un poco tarde, obviamente, porque la agenda ya está un poco armada y, de hecho, es muy acotada la agenda también del Papa en la Argentina".
El investigador señaló que uno de los motivos es la prioridad que tendría Santiago del Estero, actual sede primada de la Iglesia argentina, además de Córdoba por cuestiones históricas y geográficas. Aun así, valoró la decisión del Gobierno santafesino de formalizar la invitación.
Por otro lado, recordó que el actual pontífice ya conoce la ciudad, aunque no como Papa. "Él estuvo en la ciudad en su momento, hace mucho, porque fue la cabeza de la Orden Agustina y los agustinos de Rosario tienen una presencia importante", precisó.
Mientras el Vaticano define oficialmente la agenda de León XIV en Sudamérica, la invitación santafesina mantiene abierta la expectativa. Para Mauro, las posibilidades son acotadas, pero Rosario cuenta con argumentos históricos, sociales y pastorales que justifican el intento de sumar a la ciudad al recorrido papal.