El reciente anuncio de Brasil de elevar al 32 % la mezcla obligatoria de bioetanol con nafta y avanzar con mayores porcentajes de biodiésel volvió a poner en el centro del debate la política argentina en materia de biocombustibles. Mientras el país vecino profundiza su estrategia de transición energética, en Santa Fe gran parte de la capacidad instalada permanece sin utilizar.
La situación preocupa especialmente en la provincia, donde se concentra cerca del 80 % de la capacidad nacional de producción de biodiésel. En ese contexto, Marcelo Kusznierz, presidente de la Cámara de Biocombustibles de la Unión Industrial de Santa Fe y de la Cámara Santafesina de Energías Renovables (CASFER), analizó el escenario en una entrevista con LT10 y cuestionó la falta de políticas para impulsar el sector.
"Argentina fue pionera en biocombustibles", recordó el dirigente, al destacar que la ley sancionada en 2006 permitió desarrollar una industria que tuvo a Santa Fe como principal polo productivo. Sin embargo, sostuvo que ese liderazgo se fue perdiendo. "Lamentablemente es una ley que se fue incumpliendo y que los distintos lobbies, fundamentalmente el lobby petrolero, fueron atacando", afirmó.
Según Kusznierz, esa situación dejó al país muy por detrás de Brasil. "Hoy Brasil lo está incrementando al 32 %, en Argentina apenas llegamos al 12. Fijate, nos sacan 20 puntos netos de diferencia", señaló sobre la mezcla de bioetanol con nafta. En el caso del biodiésel, agregó que "en Argentina el corte a duras penas llega al 7 %, mientras que en Brasil ya están pensando entre el 20 y el 25 %; hoy efectivamente es el 16".
El dirigente insistió en que el debate ya no pasa únicamente por el impacto ambiental. "Si lo sacamos de la discusión, estamos hablando de una sustitución de importaciones", sostuvo, y recordó que durante 2025 el país importó un millón de toneladas de gasoil. "Hay arraigo rural, sustitución de importaciones, ahorro de divisas y todo eso lo hacemos cuidando el medio ambiente", remarcó.
Kusznierz también advirtió sobre el nivel de actividad de las plantas santafesinas. "La Argentina tiene aproximadamente 4.100.000 toneladas de posibilidades de producir biodiésel. De esas 4.100.000 toneladas, el 80 % de esa capacidad productiva está radicada en la provincia de Santa Fe", explicó. Sin embargo, alertó que la mitad de las plantas permanece paralizada, producto de la falta de crecimiento del mercado interno y de las limitaciones para expandir la producción.
"Tenemos que recuperar el mercado interno porque tenemos plantas muy grandes con mucha capacidad productiva, pero también tenemos que aumentar el corte interno. Eso es lo que va a permitir el equilibrio", afirmó.
Para el presidente de CASFER, Brasil logró despegar gracias a una política de Estado sostenida en el tiempo. "Ellos la llaman 'ley de combustibles del futuro'. Planificó un escenario por diez años", explicó, y aseguró que ese marco permitió que incluso grandes petroleras invirtieran en la producción de biocombustibles.
Finalmente, Kusznierz sostuvo que Argentina cuenta con ventajas competitivas que hoy no está aprovechando. "Tenemos puertos muy fuertes en Rosario, hay que potenciar la exportación de biocombustibles, pero también el mercado interno", afirmó. Y concluyó: "Hay espacio para todos si el aumento del corte es real. Se puede ampliar el mercado y provocar esta transición energética hacia combustibles más amigables con el ambiente".