Renata Reinheimer, investigadora del Conicet en el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL), docente de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y directora científica de la empresa emergente Infira, recibió una mención especial en los WIPO Global Awards 2026 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por su destacada innovación en agricultura sustentable.
"Estamos completamente sorprendidos y muy contentos de compartir esta noticia", señaló Reinheimer en su visita a LT10 tras regresar de la ceremonia oficial. La empresa biotecnológica santafesina Infira había sido seleccionada como finalista en la categoría de agro y alimentos en los premios mundiales que otorga la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) —agencia de la ONU—, orientados a pequeñas empresas y startups. Sin embargo, la gran sorpresa de la gala fue la mención de honor otorgada a Reinheimer como reconocimiento a su rol como mujer líder en ciencia y negocios.
"No estábamos pensando en que tuviéramos una posibilidad así. Sabíamos que existía una distinción para visibilizar modelos de rol de mujeres en ciencias y negocios, pero jamás imaginamos semejante instancia. El premio de la OMPI valida muchísimo el trabajo, la seriedad y el espíritu de la empresa", remarcó la científica.
El "gen de la longevidad" aplicado a los cultivos
Infira, radicada en el Parque Tecnológico Litoral Centro de la ciudad de Santa Fe, desarrolla una tecnología disruptiva de la UNL y el Conicet que permite prolongar la vida útil de las plantas mediante la aplicación de lo que se denomina el "gen de la longevidad".
"En la agricultura tradicional, el productor siembra, cuida el cultivo, este florece, da granos y se cosecha, terminando allí su ciclo biológico, lo que obliga a volver a sembrar", explicó la investigadora. "Nuestra tecnología ofrece el potencial de lograr que los cultivos se siembren una sola vez, se cosechen y vuelvan a rebrotar de forma perenne para sucesivas cosechas", detalló.
Este desarrollo biotecnológico se traduce en una mejora ambiental significativa —al evitar constantes labores de maquinaria que consumen combustible y fijar un sistema de raíces más fuerte que optimiza el uso del agua y captura carbono— y en un importante ahorro económico para los productores que eventualmente se trasladará al consumidor.
La empresa ya ensaya su segunda campaña a campo con el primer arroz perenne de la región y expande la tecnología a cultivos como soja, maíz, alfalfa y caña de azúcar, este último en colaboración con productores de Tucumán. De acuerdo con Reinheimer, el desarrollo del conocimiento básico llevó más de 20 años de investigación y estiman que el producto comercial final estará disponible en un plazo aproximado de cinco años.
Un ecosistema local y la fuerza del trabajo femenino
Infira fue fundada el 20 de julio de 2020, en plena pandemia, por Renata Reinheimer junto a la ingeniera química Cecilia Arolfo y la especialista en transferencia tecnológica Victoria Nagel, con el apoyo clave de la Aceleradora Litoral.
"Llevar una tecnología disruptiva al agro siendo un equipo compuesto por mujeres es un esfuerzo doble en un sector históricamente liderado por varones. Se trata de una actividad basada en relaciones de confianza para captar inversiones y este premio internacional es un respaldo de enorme valor intangible", valoró.
Finalmente, al ser consultada sobre las críticas hacia el sistema científico nacional y el Conicet, la investigadora se mostró optimista: "Sabemos que son ciclos y que a veces se dicen cosas con connotación política que no tienen que ver con nuestro trabajo. Hay mucho talento y de las crisis salimos mejores. Las universidades y los organismos científicos no deben estar aislados de lo que pasa a nivel mundial", concluyó.