Después de lo que fue la agónica remontada de la Selección Argentina para ganar la semifinal por 2-1,el entrenador de Inglaterra, Thomas Tuchel, aseguró no arrepentirse de nada y sostuvo que sus jugadores tuvieron su mejor partido, aunque no pudieron cerrarlo.
"No me arrepiento de nada. El equipo lo dio todo y estuvimos muy, muy cerca. Creo que merecíamos ir ganando 1-0. Jugamos uno de nuestros mejores partidos, tal vez el mejor dadas las circunstancias. El equipo estuvo de diez. No pudimos cerrarlo", expresó el entrenador alemán, poco después de consumada la derrota en Atlanta.
El DT quedó señalado por sus cambios defensivos, que derivaron en que el equipo de Lionel Scaloni incline la cancha y meta a los Tres Leones contra su arco. Al respecto, Tuchel insistió en que los cambios tuvieron un motivo, pero que finalmente no dieron resultados: "Sólo intentamos ayudar a los jugadores. Concedimos un gol enseguida. Decidimos pasar a una línea de cinco atrás porque las líneas estaban demasiado separadas. Ellos ganaban todos los balones de cabeza, no paraban de colgar centros una y otra vez".
De todas maneras, Tuchel no se escondió y reconoció que "por supuesto" la responsabilidad es toda suya. En paralelo, destacó la labor de sus dirigidos, después de un Mundial muy exigente desde las distancias: "El equipo hizo muchísimos kilómetros, viajó mucho, jugó en altura, con diez hombres y con calor".
Ahora, Inglaterra deberá cerrar su participación el próximo sábado, desde las 18 (hora de Argentina) y en Miami, para definir el tercer puesto del Mundial 2026 ante Francia. En tanto, la Selección Argentina y España se medirán un día después, a las 16 pero en Nueva York/Nueva Jersey, para dirimir al nuevo campeón del mundo.