Antes del inicio de este Mundial, se sabía que este iba a ser el final del exitoso ciclo de Didier Deschamps como entrenador de la Selección de Francia. Claro que la derrota en semifinales ante España sacó el eje de la competencia y lo fijó en quién podría ser su sucesor luego del partido por el tercer puesto. Y allí, el único nombre sobre la mesa es el de Zinedine Zidane.
Capitán del primer título mundial en 1998 y el entrenador de la segunda estrella en 2018, el exmediocampista se despide con un legado inmenso, difícil de igualar. Dirigió 186 partidos y estuvo al frente de una de las naciones más poderosas en cuatro Copas del Mundo: cuartos de final en 2014, campeón en 2018, finalista en 2022 y semifinalista en 2026.
Además de sus actuaciones mundialistas, Deschamps condujo a Les Bleus al subcampeonato de la Eurocopa 2016, alcanzó las semifinales en la última edición del certamen continental y levantó la UEFA Nations League 2021 tras vencer justamente a España en la final.
Tal como estaba estipulado, ahora dejará su cargo. Si no surgen imprevistos, su sucesor será Zinedine Zidane. El exentrenador de Real Madrid asumirá como nuevo seleccionador de Francia una vez que concluya el Mundial, que los galos cerrarán este sábado con el partido por el tercer puesto.
Excompañero de Deschamps en la selección y en la Juventus, de Italia, Zizou tiene todo arreglado para asumir el reto más importante de su carrera. Se espera que en los próximos días se puedan cumplir con todos los procesos burocráticos y que el ex-10 pueda ser anunciado en el corto plazo. Desde su salida de Real Madrid no volvió a trabajar como DT, pero hace tiempo ya que no escucha ofertas porque tenía un solo propósito en mente: dirigir a Francia.