Un llamativo hallazgo preocupó a los vecinos de barrio Vía Honda, en Rosario, este domingo por la noche. Un hombre que revolvía un contenedor de residuos en la vía pública se topó con un artefacto de grandes proporciones y, ante el temor de que pudiera tratarse de una bomba, decidió dejarlo sobre la calzada. Minutos después, otra persona lo divisó y llamó de inmediato al 911, lo que desencadenó un riguroso operativo de seguridad.
El hecho se registró alrededor de las 22.20 en la zona de calle Coronel Niceto Vega al 4900. Al arribar al lugar, los agentes confirmaron que se trataba de un proyectil de mortero de 81 milímetros. Ante la complejidad de la situación, se solicitó la intervención de la Sección de Neutralización de Explosivos de la Policía de Santa Fe.
La comisario Georgina Wilke, jefa de la sección especializada, aportó tranquilidad sobre las características del objeto hallado. "Por el color se determina que es de ejercicio, o sea, que carece de carga explosiva y por ende de peligrosidad", detalló la funcionaria, aclarando que este tipo de munición se utiliza exclusivamente para el adiestramiento y las prácticas de las tropas militares.
Una de las particularidades del artefacto es su origen regional. Según explicó Wilke, estos proyectiles específicos "fueron fabricados desde el año 1960 en adelante en la Fábrica Militar de Fray Luis Beltrán", ubicada a pocos kilómetros de Rosario. El ejemplar secuestrado presentaba un desgaste lógico por el paso del tiempo, tenía su cartucho de propulsión ya percutado y contaba con una "falsa espoleta".
Consultada sobre cómo un elemento de uso del Ejército termina en una calle de la ciudad, la especialista señaló que existe un mercado de coleccionismo y que estos descubrimientos son más frecuentes de lo que se cree. "La gente los descarta. Quizás los tienen en la casa porque los encontraron en algún momento y los guardan, pero conforme pasa el tiempo no quieren entrar en problemas y los tiran a la vera del río o en los contenedores", ilustró Wilke.
Tras el retiro del mortero, se notificó a la Fiscalía de Flagrancia en turno para iniciar los trámites legales y la apertura de la cadena de custodia. Desde la fuerza indicaron que, de no mediar otra orden judicial, el destino final del proyectil será de gran utilidad para la propia sección policial, ya que se lo preservará para la instrucción y capacitación interna de su personal.
