El tiempo de los diagnósticos en Unión quedó atrás y ahora comienza la etapa de las definiciones. Con el inicio del Torneo Clausura cada vez más cerca, el club afrontará días cargados de reuniones, negociaciones y decisiones que pueden resultar determinantes para el futuro inmediato.
La reciente concreción de las transferencias de Rafael Profini y Mateo Del Blanco le dio oxígeno a la tesorería rojiblanca, pero el dinero que ingresará no solo estará destinado al mercado de pases. Antes de pensar en refuerzos, la dirigencia tiene una serie de frentes abiertos que considera prioritarios.
Uno de ellos es regularizar la situación económica con el plantel. Tras alcanzar un entendimiento por la deuda correspondiente a los premios, el siguiente paso será cancelar los compromisos asumidos y avanzar con el levantamiento de las inhibiciones, un requisito indispensable para poder inscribir incorporaciones.
En paralelo, otro tema espera resolución: la continuidad de Leonardo Madelón. Aunque el entrenador trabaja con absoluta normalidad y lidera la pretemporada, todavía resta oficializar la extensión de su vínculo, una formalidad que el club pretende resolver cuanto antes. Mientras tanto, el DT ya entregó su informe. El amistoso frente a Ben Hur sirvió para confirmar lo que intuía desde el comienzo del receso: el plantel necesita refuerzos en varios sectores para afrontar un semestre de alta exigencia.
La prioridad pasa por conseguir un lateral derecho, posición para la que sigue sonando con fuerza el uruguayo Juan de Dios Pintado, el nombre que encabeza la lista de preferencias del cuerpo técnico. Pero el pedido no termina allí. Madelón también pretende sumar un marcador de punta izquierdo, reforzar el eje del mediocampo con uno o dos volantes centrales, incorporar un extremo que aporte desequilibrio y un delantero que amplíe las alternativas ofensivas. Incluso, en las últimas horas tomó fuerza la idea de buscar un arquero que compita como segunda opción.